
Una investigación federal iniciada tras detectar inconsistencias en las declaraciones de cuatro pasajeros en el aeropuerto de Ezeiza derivó en un allanamiento en Tigre, donde fue detenida una mujer acusada de captar ex uniformados y civiles para combatir en el conflicto entre Ucrania y Rusia a cambio de un sueldo de 3.000 dólares mensuales.






































