Una mujer fue detenida en el partido de Tigre, acusada de integrar una presunta organización dedicada a reclutar argentinos para enviarlos a combatir en la guerra entre Ucrania y Rusia. La investigación comenzó luego de que cuatro hombres fueran interceptados en el aeropuerto internacional de Ezeiza, donde una serie de contradicciones en sus declaraciones despertó las sospechas de las autoridades.
Según la pesquisa, la mujer actuaba junto a su pareja, quien permanece prófugo y se presume que se encuentra fuera del país. Ambos habrían ofrecido a civiles y ex integrantes de fuerzas de seguridad un salario de 3.000 dólares mensuales para incorporarse al conflicto armado.
La causa avanzó hasta un allanamiento realizado por efectivos de la Policía Federal Argentina (PFA) en una vivienda ubicada sobre la calle Alfonsina Storni al 100, en Tigre. Allí fue arrestada la sospechosa, mientras que el otro investigado no fue encontrado debido a que habría viajado a Brasil a fines de junio.
La coartada que despertó las sospechas
El expediente se originó en marzo, cuando personal de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) entrevistó a cuatro pasajeros en la zona de preembarque de Ezeiza. Todos aseguraron que viajaban hacia Ucrania para trabajar en la reconstrucción de edificios afectados por los ataques rusos.
Sin embargo, las respuestas presentaban inconsistencias. Ninguno pudo explicar quién financiaba los pasajes, quién los recibiría en destino ni en qué consistirían concretamente las tareas laborales. Tampoco tenían pasajes de regreso ni fondos suficientes para permanecer en el país europeo.
Finalmente, los cuatro admitieron que la historia había sido acordada previamente como una coartada y reconocieron que, en realidad, pretendían incorporarse a los combates con la expectativa de firmar un contrato al llegar a destino y percibir un salario en dólares.
La investigación y el operativo en Tigre
Tras esos hechos, el Juzgado Federal N° 2 de Lomas de Zamora ordenó que los pasajeros no abordaran el vuelo y encomendó la investigación al Departamento Antisecuestros Norte de la Superintendencia de Investigaciones Federales.
Las tareas investigativas permitieron establecer que los presuntos reclutadores operaban desde Tigre y que incluso organizaban el traslado de los postulantes hasta el aeropuerto, de acuerdo con un informe difundido por el Ministerio de Seguridad de la Nación.
Del procedimiento participaron integrantes del Grupo Especial de Operaciones Federales (GEOF), personal del CPM, especialistas en cibercrimen y efectivos del Departamento Trata de Personas.
Qué secuestraron durante el allanamiento
Durante el operativo, los investigadores secuestraron el teléfono celular de la detenida. Según informaron fuentes oficiales, en el dispositivo detectaron el uso de la aplicación Binance para operar con criptoactivos y fondos que ya habían sido congelados por orden judicial.
Además, fueron incautadas insignias, parte de un uniforme policial y otros elementos de interés para la causa.
Las autoridades señalaron que en la vivienda allanada no fueron encontradas víctimas de trata ni documentación vinculada directamente con ese delito. La mujer permanece detenida e incomunicada, a disposición del juez federal que interviene en la investigación.

