Frente a un escenario de mora bancaria récord que afecta a gran parte de las familias argentinas, el Banco Nación presentó una serie de herramientas diseñadas para reorganizar compromisos financieros. Bajo el nombre de “kit de soluciones”, la entidad busca ofrecer aire a los clientes que registran irregularidades en sus créditos, permitiendo una reducción de las cuotas mensuales y la extensión de los plazos de pago.
Las alternativas presentadas varían según la situación de cada usuario:
- Consolidación de deudas: Destinada a quienes perciben sus ingresos a través del Banco Nación. Permite unificar obligaciones financieras de esta y otras entidades. Ofrece tasa fija, montos de hasta 100 millones de pesos y un plazo máximo de 72 meses, con una TNA del 65%.
- Refinanciación de tarjetas de crédito: Enfocada en quienes registran hasta 90 días de mora. Permite reprogramar deudas de hasta 10 millones de pesos con plazos de hasta 60 meses y una TNA del 35%. Para casos con mora superior a los 90 días, el banco habilitó un plan especial que extiende los pagos hasta 96 meses, sujeto a evaluación crediticia.
Desde la entidad explicaron que cada solicitud recibirá una “evaluación personalizada”, analizando el perfil del cliente y sus posibilidades reales de pago. Para iniciar este trámite, los interesados deben acercarse a la sucursal más cercana, donde los equipos especializados brindarán el asesoramiento necesario.
Esta batería de medidas llega en un momento crítico. Según datos del Banco Central (BCRA), la morosidad en préstamos a personas físicas trepó al 11,5% en marzo de 2026, el nivel más alto en dos décadas. Dentro de este universo, los préstamos personales y el uso de tarjetas de crédito son los sectores que presentan el mayor nivel de incumplimiento.
Si bien las cifras oficiales de marzo muestran una tendencia al alza, desde el sector bancario indicaron recientemente que el ritmo de crecimiento de la irregularidad habría comenzado a mostrar signos de estabilización. La propuesta del Banco Nación busca, precisamente, adelantarse a esta situación para evitar que el ahogo financiero de las familias se traduzca en una caída definitiva de sus posibilidades de consumo.

