El intendente de Tigre, Julio Zamora, monitoreó el avance de una de las obras viales más ambiciosas del distrito: la construcción de un puente elevado en el cruce de Camino Bancalari-Benavídez, Camino Barbarita y Av. de los Lagos. El proyecto tiene como fin principal eliminar el punto de estrangulamiento que afecta diariamente a miles de conductores en el acceso a Nordelta y los barrios periféricos.
La estructura partirá a la altura del edificio Officia y cruzará sobre la actual rotonda de acceso. Esta solución permitirá que el tráfico que egresa de Av. de los Lagos hacia la Panamericana lo haga de manera directa, evitando las interferencias con los vehículos que circulan hacia Benavídez o ingresan desde Barbarita.
"Es una obra enmarcada dentro del plan estratégico que tiene el Municipio de Tigre para seguir generando mejores condiciones de transitabilidad vehicular", explicó Zamora durante la recorrida. Además, el jefe comunal señaló que el plan integral contempla la ampliación del Corredor Bancalari a dos carriles por mano entre la rotonda de acceso y la calle V50, beneficiando a residentes de Talar del Lago 1 y 2, Barrancas de San José y Barrancas de Santa María.
Rotondas y conectividad futura

El proyecto municipal también incluye una nueva rotonda a la altura de la calle V50, que reemplazará al semáforo actual para agilizar el flujo y prever espacios de estacionamiento para una futura estación ferroviaria. Por su parte, los vehículos provenientes del Camino Barbarita contarán con un carril exclusivo de retorno para acceder al puente o conectar directamente hacia Benavídez.
En su balance, el intendente recordó que el municipio continúa gestionando ante Nación la aprobación para un segundo puente clave: "Tenemos pendiente la construcción de un puente sobre el canal aliviador en Camino de los Remeros, que permitirá conectar mejor a los vecinos de Nordelta y aliviar la presión sobre la Ruta 27".


