El proceso de desinflación que el Gobierno exhibe como principal respaldo para profundizar el ajuste fiscal se frenó en el tramo final de 2025. En las últimas horas se conocieron nuevas estimaciones privadas que ubican a la inflación de diciembre 2025 muy cerca del 2,5%.
De confirmarse estos datos, diciembre marca un quiebre en la tendencia descendente observada hasta mediados de año, cuando los registros mensuales habían sido de 2,1% en septiembre, 1,4% en octubre y 2,5% en noviembre. El nuevo escalón ascendente erosiona uno de los principales activos del Gobierno en materia económica.
El último informe de la consultora Analytica indicó que “durante la quinta semana de diciembre registramos una variación semanal de 0,6% en los precios de alimentos y bebidas de Gran Buenos Aires. De esta forma, el promedio de cuatro semanas es de 3,3%”. En base a ese relevamiento, la firma proyectó una suba del 2,6% para el nivel general de precios.
En la misma línea se ubicaron los informes de C&T, también con una estimación del 2,6%, mientras que Libertad y Progreso y Eco Go calcularon una inflación de 2,5% para diciembre.
Si bien el último mes del año suele estar atravesado por una fuerte estacionalidad vinculada a las fiestas, en 2025 ese efecto se vio potenciado por el aumento en el precio de la carne, uno de los rubros con mayor impacto en la canasta básica.
El presidente Javier Milei y el equipo económico sostienen que a mediados de año el índice de inflación comenzará con “cero”, una promesa que funciona como pilar central del programa libertario, basado en el ajuste fiscal como herramienta para contener los precios.
Entre los detractores de esa estrategia se ubican quienes advierten que, en paralelo al ajuste, se profundiza una recesión que impacta de forma directa en los niveles de producción y empleo.

