En esa oportunidad, el especialista tributario Luis Fernández había afirmado que “es cierto que las alícuotas de la mayoría de los impuestos, es decir el porcentaje que se paga, se mantuvo sin cambios durante estos gobiernos”, aunque agregó: “al no aumentar los mínimos al mismo ritmo que la inflación, en la práctica se aumentó la carga impositiva”.
El relevamiento indicaba por entonces que “hubo algunos impuestos que sí aumentaron, como las llamadas retenciones a las exportaciones. En el caso de la soja, por ejemplo, pasaron de 27,5 a 35% en 2007, en el trigo del 20 al 28%, y el maíz pasó del 20 al 25 por ciento”.
En relación a la presión fiscal, es decir el porcentaje del PBI que se recauda en impuestos tomando sólo la carga tributaria nacional, “ésta pasó del 19,3% en 2003 al 29,4% en 2012, según un análisis del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF)”, detalló chequeado.com .
