Dos ciudadanos uruguayos fueron condenados a tres años y medio de prisión por su participación en el túnel que una banda excavó para intentar robar las cajas de seguridad del Banco Macro de San Isidro. La sentencia recayó sobre Alan Lorenzo Rodríguez y César Cazenave Peña, en una causa que todavía busca determinar las responsabilidades de quienes habrían organizado y financiado la operación.
La resolución fue dictada por la jueza María Coelho, del Tribunal Oral en lo Criminal N.º 7 de San Isidro, mediante un juicio abreviado acordado entre las defensas y los representantes de la Municipalidad de San Isidro y del Banco Macro. Ambos fueron condenados por tentativa de robo agravado en poblado y en banda.
Además, la magistrada dispuso iniciar un incidente de extrañamiento, un procedimiento que podría permitir la expulsión de los condenados a Uruguay una vez cumplida la mitad de sus penas, siempre que no tengan otras causas pendientes o pedidos de captura.
Una excavación de casi 150 metros
Según la investigación encabezada por los fiscales Carolina Asprella y Patricio Ferrari, el plan comenzó al menos el 1 de noviembre de 2023. La banda buscaba ingresar a la sucursal bancaria de Chacabuco 444 a través de una galería subterránea y apoderarse de dinero, joyas, obras de arte y otros bienes guardados en las cajas de seguridad.
La excavación se realizaba desde un taller mecánico abandonado ubicado en Chacabuco al 500. El lugar funcionaba como fachada comercial y ocultaba el acceso a la construcción clandestina.
Los investigadores determinaron que el túnel tenía aproximadamente 150 metros de extensión. En su interior había instalación eléctrica, ventilación, herramientas y materiales para retirar la tierra. También encontraron colchones, alimentos y una cocina precaria, elementos que indicaban que quienes trabajaban allí permanecían durante jornadas prolongadas.
Entre las pruebas reunidas había planos, instrucciones para utilizar teléfonos celulares y otros elementos que permitieron vincular a Rodríguez con las tareas de excavación. A Cazenave Peña, en tanto, se le atribuyó participación en la planificación y la logística del intento de asalto.
Cómo se descubrió el plan para robar el banco
El intento de robo quedó al descubierto el 6 de agosto de 2024, cuando una varilla de hierro atravesó la superficie de la calle, cerca de la sucursal bancaria. Un empleado de un comercio de la zona advirtió la situación y dio aviso.
La intervención posterior permitió encontrar el túnel, que había sido construido a una cuadra del banco y cuya existencia no había sido detectada hasta ese momento.
Las condenas de Rodríguez y Cazenave Peña se suman a las que ya habían recibido otros tres acusados del mismo expediente: Alejandro Israel Rosendo López, Nicolás Ignacio Carpani Romero y Carlos Andrés Cazenave Peña, también mediante juicios abreviados.
La investigación apunta a los presuntos organizadores
La causa continúa sobre quienes habrían tenido a cargo la organización y el financiamiento de la operación. En ese marco, la semana pasada fueron detenidos Eduardo Ripa, señalado como presunto líder de la banda, su hijo Christian Ripa y el uruguayo Alejandro Quiroga de los Santos.
En tanto, el ciudadano italiano Giampaolo Fadda permanece prófugo.
Los investigadores sostienen que la organización habría utilizado alquileres, identidades falsas y contactos para reclutar a las personas encargadas de realizar las excavaciones y ejecutar los robos. También analizan indicios sobre un posible plan para asaltar otra sucursal del Banco Macro, esta vez en Chivilcoy.

