La Ciudad de Buenos Aires incorporó 1.022 nuevos efectivos a la Policía de la Ciudad con el egreso de una nueva promoción del Instituto Superior de Seguridad Pública (ISSP). Durante el acto realizado en el estadio Mary Terán de Weiss, el jefe de Gobierno, Jorge Macri, aprovechó la ceremonia para reafirmar la política de seguridad de su administración y sostuvo que el distrito mantiene una estrategia de "tolerancia cero" frente al delito.
Ante más de 15 mil personas que acompañaron a los nuevos egresados, el mandatario afirmó: "En esta Ciudad, el vale todo ya se terminó".
Según datos oficiales, con esta incorporación la fuerza supera los 28 mil efectivos y, durante la actual gestión, ya se sumaron 7.608 policías entre nuevos oficiales y personal con experiencia previa en otras fuerzas de seguridad.
"Los porteños se sienten muy orgullosos de la Policía que tienen. Cuentan con nuestra confianza para lograr lo más importante: proteger a cada uno de los porteños y a quienes nos visitan. Esa elección de vida tiene todo mi respaldo y apoyo político, que nunca les va a faltar. Siempre vamos a estar cuidando a los que nos cuidan", expresó Jorge Macri.
Formación de los nuevos oficiales
Del total de incorporaciones realizadas durante esta gestión, 5.269 corresponden a cadetes que completaron el Curso de Formación Inicial para Aspirante a Oficial del ISSP, mientras que 2.339 egresaron de los cursos NICE, destinados a integrantes con experiencia previa en fuerzas armadas o de seguridad, quienes reciben capacitación física, táctica, legal y técnica antes de incorporarse a la Policía de la Ciudad.
Los cadetes cursan una carrera de dos años que otorga el título de "Técnico Superior en Seguridad Pública". La formación combina clases teóricas y prácticas, un período de internación y una etapa final en la que comienzan a desempeñar funciones operativas mientras completan la tecnicatura.
Equipamiento y despliegue operativo
El Gobierno porteño informó que durante la gestión también incorporó más de 400 patrulleros, camionetas, motos, cuatriciclos y unidades para traslado de detenidos, además de 200 bicicletas destinadas a distintas comisarías.
A ese equipamiento se suman 7.000 nuevos chalecos antibalas con sistema de geolocalización para monitorear a los efectivos en tiempo real y más de 600 armas de baja letalidad Taser y Byrna.
De acuerdo con la administración porteña, estas inversiones forman parte del Plan Integral de Seguridad, que, según cifras oficiales, permitió reducir los índices de robos y homicidios a los niveles más bajos registrados en la Ciudad.
El mensaje político sobre la seguridad
Durante su discurso, el jefe de Gobierno también destacó que la aplicación de la ley debe regir en todo el territorio porteño.
"La regla con la que ustedes deben actuar es clara: tolerancia cero con el delito. La ley y el orden rigen en cada metro cuadrado de esta Ciudad. Acá no hay excepciones, nadie está por encima de la ley", sostuvo, al tiempo que recordó a los policías caídos en cumplimiento del deber.
Macri también repasó otras acciones impulsadas por su gestión, entre ellas la recuperación de más de 880 propiedades usurpadas, el desalojo de manteros en distintos centros comerciales y operativos de saturación como Operación Muro, Tormenta Negra y Marea Azul, orientados a reforzar la presencia policial en accesos, barrios populares y zonas de alta circulación.
Sobre el cierre del acto, volvió a diferenciar el modelo de seguridad que impulsa para la Ciudad.
"Hay dos modelos en juego: el de una Ciudad donde la ley se cumple y el orden se respeta, o el desgobierno que reina en otros lados. Los que creen que vamos a condenar a los porteños a convivir con lo peor del conurbano se equivocan. En esta Ciudad, el vale todo ya hace un tiempo que se terminó. Los porteños de bien saben que estamos de su lado. Los únicos que tienen que tener miedo en la Ciudad son los delincuentes", concluyó antes de cerrar la ceremonia con un "Viva la patria".

