A tres décadas del femicidio de Carolina Aló, un hecho que marcó a fuego la historia de Tigre y del país, el municipio recordó a la joven con una jornada de reflexión y memoria. El acto central, encabezado por autoridades locales y el padre de la víctima, Edgardo Aló, buscó renovar el compromiso social contra la violencia de género.
La ceremonia se desarrolló en el cruce de Lavalle y Paseo Victorica, lugar emblemático para la familia. Allí, representantes del Ejecutivo comunal y de la Fundación Carolina Aló descubrieron una placa conmemorativa y entregaron una ofrenda floral. “Carolina es parte de nuestra familia; tenía derecho a crecer y todos sus sueños fueron truncados por la violencia”, expresó Gisela Zamora, secretaria de Educación y Promoción Social, al referirse al impacto que mantiene vigente el reclamo de justicia.
Edgardo Aló, presidente de la fundación que lleva el nombre de su hija, agradeció el acompañamiento constante del municipio y del intendente Julio Zamora. “Son 30 años de lucha y dolor. La violencia de género debe llegar a un punto en que no exista más, necesitamos leyes más claras. Carolina en su ausencia nos marcó un camino”, enfatizó durante el encuentro.
La jornada continuó con la puesta en valor de un mural situado en el túnel de Rocha y Paso, un espacio que busca sensibilizar a quienes transitan por la zona. Cabe recordar que el municipio estableció, mediante ordenanza, que cada 27 de mayo sea el “Día de la Prevención contra la Violencia en el Noviazgo”, fecha que recuerda el crimen ocurrido en 1996 cuando la joven tenía apenas 16 años.
Además de las actividades de visibilización, el distrito sostiene políticas activas en la materia, como la imposición del nombre “Carolina Aló” a la Escuela Secundaria N° 15 de General Pacheco, reforzando la importancia de la educación y la prevención desde edades tempranas para erradicar la violencia.


