El Tribunal Oral en lo Criminal N°2 de Campana dictó una condena de 10 años de prisión para Juan Carlos Linares, quien fuera el propietario del ex Sanatorio San Carlos de la localidad de Maquinista Savio. La resolución judicial se produjo al cabo de la investigación sobre las graves anomalías edilicias y prestacionales detectadas en el establecimiento médico durante los primeros meses de la pandemia de Covid-19 en el año 2020.
La sentencia impuesta por los magistrados encuadró el accionar del empresario bajo las figuras de homicidio culposo por múltiples muertes, abandono de persona y propagación de pandemia. Las actuaciones del caso estuvieron coordinadas por el fiscal de juicio José Luis Castaño Soca. El expediente también involucraba al ex director médico de la entidad privada, Alberto Lauría, quien falleció mientras el proceso penal se encontraba en desarrollo.
Aquella situación sanitaria derivó en una crisis que afectó a decenas de pacientes y trabajadores de la salud que resultaron contagiados en las instalaciones. La conmoción pública escaló a nivel nacional tras la difusión de registros fílmicos que daban cuenta de la presencia de cadáveres, bolsas mortuorias y personas internadas en condiciones de desamparo absoluto dentro del centro asistencial.
Ante el colapso del sanatorio, la administración del intendente Ariel Sujarchuk dispuso la intervención y posterior absorción del complejo edilicio para integrarlo a la red pública local. Con el soporte de los gobiernos provincial y nacional, el lugar fue reinaugurado ese mismo año como el Hospital Municipal Presidente Néstor Carlos Kirchner, reconfigurando el esquema de derivaciones de la región y de los afiliados de PAMI.
La reconversión institucional demandó el recambio total de las redes de gases medicinales, los tendidos eléctricos y las conexiones cloacales. Asimismo, se implementaron áreas especializadas de internación y terapia intensiva, junto con la edificación de una Unidad Coronaria y la puesta en marcha del primer angiógrafo del partido para la resolución de cirugías cardiovasculares de alta complejidad.
En la actualidad, el centro de salud dispone de 101 plazas de internación, tres quirófanos, laboratorios de biología molecular, tomógrafo y un resonador abierto. El establecimiento funciona como uno de los efectores centrales del distrito de Escobar, brindando cobertura médica a pacientes con obra social y personas sin amparo médico privado.
Respecto al veredicto, el secretario de Salud municipal, Juan Manuel Ordóñez, evaluó el impacto de la resolución: “El caso del ex Sanatorio San Carlos es un símbolo que marca el antes y después de la salud pública de nuestro distrito: donde antes hubo abandono y desidia, hoy funciona un hospital público moderno, uno de los 37 centros que actualmente dependen del municipio. En estos tiempos en los que cada vez más gente pierde su obra social y prepagas y a pesar de los recortes y el ajuste del gobierno nacional, nosotros trabajamos igual que el primer día de nuestra gestión, siempre a favor de la salud pública, cuidando a nuestros vecinos y vecinas”.

