La preocupación por la crisis alimentaria en el conurbano volvió a quedar expuesta tras una reunión entre la Conferencia Episcopal Argentina e intendentes bonaerenses, donde se advirtió sobre el crecimiento de la demanda social y el deterioro económico en los barrios más vulnerables.
Durante el encuentro, funcionarios municipales alertaron que la situación se agravó en los últimos 60 días y remarcaron que cada vez más familias recurren a asistencia alimentaria. Incluso señalaron un fenómeno que describieron como inédito: jubilados que comenzaron a pedir comida en los municipios.
La reunión fue encabezada por Marcelo Colombo, presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, y contó con la presencia de los intendentes Jorge Ferraresi (Avellaneda), Mariel Fernández (Moreno), Fernando Espinoza (La Matanza), Ariel Sujarchuk (Escobar), Andrés Watson (Florencio Varela) y Pablo Descalzo (Ituzaingó).
También participaron el ministro bonaerense de Infraestructura, Gabriel Katopodis; el diputado provincial Mariano Cascallares; y el diputado nacional Alberto Descalzo.
Tras el encuentro, Katopodis aseguró que existe una “aceleración de la crisis en los últimos 60 días” y describió un escenario atravesado por el endeudamiento familiar, el miedo a perder el empleo, el multiempleo y la violencia intrafamiliar.
“Necesitamos fortalecer una red para sostener a la gente en nuestros barrios, a la clase media que está al borde del colapso”, afirmó el funcionario bonaerense.
Katopodis también cuestionó al Gobierno nacional y sostuvo que está “encerrado, desconectado y sin reacción”. Además, agregó: “No hay plan de salida y lo que abandonan lo están sosteniendo las parroquias, las organizaciones y los municipios con un esfuerzo tremendo”.
Uno de los puntos centrales de la reunión fue el aumento de la demanda alimentaria en los municipios del conurbano. Según señalaron los presentes, la asistencia ya alcanza a sectores que hasta hace poco no recurrían a ayuda estatal o comunitaria.
“Pasa algo que no había pasado nunca: los jubilados nos están pidiendo comida”, afirmó un intendente de la Primera Sección Electoral durante el encuentro.
En paralelo, los municipios y funcionarios bonaerenses volvieron a reclamar al Ministerio de Capital Humano por el recorte de fondos destinados a alimentos. La Provincia había aumentado un 30% los recursos para el Servicio Alimentario Escolar y otros programas sociales, aunque suspendió por 90 días el programa MESA por falta de financiamiento nacional.
La reunión también se inscribe en una serie de pronunciamientos de la Iglesia sobre el deterioro social y el crecimiento de la pobreza en los barrios populares.
Tras el encuentro, Mariel Fernández destacó el rol de las comunidades religiosas en los territorios y sostuvo en redes sociales: “Además de la tarea evangelizadora, las Iglesias son pilares de integración y contención comunitaria. Para los gobiernos locales es fundamental contar con ellos”.
La conducción de la Conferencia Episcopal mantiene además un diálogo con el gobernador Axel Kicillof para analizar la situación social y la necesidad de fortalecer políticas de inclusión, especialmente para jóvenes y adolescentes.
En la previa del encuentro, Fernando Espinoza también había cuestionado al presidente Javier Milei y afirmó que el Gobierno desconoce “qué pasa en la vida real de la gente real”.
Semanas atrás, en un homenaje al papa Francisco realizado en La Matanza, Colombo había advertido sobre la necesidad de enfrentar de manera colectiva la pobreza y la exclusión. “O salimos juntos o no salimos”, había planteado entonces el arzobispo.

