El Honorable Concejo Deliberante de Tigre aprobó hoy una nueva ordenanza que regula la altura de edificios en el distrito, en una sesión marcada por un fuerte debate y posiciones enfrentadas entre oficialismo y oposición.
La iniciativa fue sancionada por 18 votos a favor —del oficialismo y los bloques de La Libertad Avanza— y 6 en contra del bloque Fuerza Tigre, en un contexto atravesado por la cautelar judicial dictada en noviembre que había frenado nuevas habilitaciones de obra y reavivado la discusión sobre el crecimiento urbano.
Desde el oficialismo aseguran que la norma fue presentada como una herramienta para ordenar el desarrollo urbano y establecer reglas claras en todo el distrito, especialmente en zonas que hasta ahora no contaban con límites definidos.
El intendente Julio Zamora destacó la aprobación y afirmó: “Estamos dando una respuesta concreta a una demanda histórica de nuestros vecinos y vecinas: crecer, sí, pero con orden, planificación y cuidando la identidad de cada barrio”.
Además, remarcó que el proyecto es resultado de un trabajo técnico y participativo. “Este es el resultado de un proceso serio, que incluyó instancias de participación ciudadana y un profundo análisis técnico”.
Según explicó, la ordenanza permitirá equilibrar el crecimiento y unificar criterios urbanísticos, promoviendo un desarrollo más armónico. “Con esta herramienta vamos a poder construir un distrito más ordenado, sostenible y pensado para las próximas generaciones”.
También sostuvo que la iniciativa busca dejar atrás cuestionamientos sobre el desarrollo en altura. “Esta ordenanza da por tierra con los mitos, los fantasmas y las voces alarmistas”.
En la misma línea, el concejal Lucas Gianella explicó a elcomercioonline.com: “A partir de esta ordenanza, se unifican y actualizan los parámetros urbanísticos en todo el distrito, definiendo límites de altura en áreas que carecían de ellos y revisando los existentes, con el objetivo de lograr un ordenamiento morfológico integral”.
También destacó que “con esta aprobación, el Municipio de Tigre avanza en la consolidación de un modelo de ciudad basado en la planificación, el equilibrio territorial y la construcción de centralidades, evitando la concentración excesiva y promoviendo una ciudad más ordenada, sostenible y cercana”.
Por su parte, el concejal de La Libertad Avanza, Diego Avancini, señaló que “el proceso incluyó instancias de participación ciudadana, en las que vecinos pudieron expresar sus opiniones y aportes, los cuales fueron sistematizados y elevados al Honorable Concejo Deliberante para su tratamiento”, y defendió durante el debate el haber blindado la altura en barrios como El Casco y La Bota.
Desde el oficialismo también defendieron el alcance de la norma al señalar que busca dar previsibilidad a los desarrollos en curso y evitar conflictos legales contra el Municipio, en referencia a los expedientes iniciados antes de la nueva regulación.
Críticas de la oposición y foco en el artículo 17
Desde la oposición, sin embargo, plantearon fuertes cuestionamientos sobre el alcance real de la normativa y su impacto en el modelo de crecimiento del distrito.
Uno de los puntos más discutidos fue el artículo 17, que establece que los expedientes iniciados antes del 4 de noviembre continuarán bajo la normativa anterior.
El concejal Sebastián Rovira, del bloque Fuerza Tigre, advirtió que esto podría permitir que numerosos desarrollos continúen sin ajustarse a las nuevas reglas.
“El problema es que no se sabe cuáles son esos expedientes, cuántos son ni qué magnitud tienen. Se está votando a ciegas”, sostuvo durante el debate.
Desde ese espacio señalaron que la medida podría implicar la continuidad de más de 100 proyectos inmobiliarios bajo condiciones previas, lo que —afirman— tendría un impacto significativo en el perfil urbano del distrito.
Además, cuestionaron que la discusión se haya centrado principalmente en la altura de los edificios sin abordar otros aspectos del crecimiento.
Plantearon que la ordenanza no contempla integralmente variables como el tránsito, los servicios o la infraestructura, en un contexto de expansión inmobiliaria sostenida.
“La ciudad no puede planificarse en función de acuerdos políticos ni de intereses inmobiliarios”, señalaron, y remarcaron la necesidad de un debate más amplio sobre el modelo de ciudad.
El debate dejó expuesta una discusión de fondo que sigue abierta en el distrito: cómo debe crecer Tigre y bajo qué modelo de ciudad.

