A raíz de una caravana de camiones de volquetes realizada el jueves pasado en distintos puntos de Tigre, el sector volvió a reclamar una solución para la disposición de residuos de obra y pidió la creación de una planta de transferencia que permita ordenar el sistema actual.
Durante una entrevista realizada en el programa Conexión Local a Blas Pierotti y Andrea Vacarezza, representantes de la Cámara Argentina de Terminados de Obra (CATO), explicaron que el conflicto se arrastra desde hace aproximadamente cuatro años y que el principal problema es la falta de un lugar específico donde descargar los residuos que generan las obras en el distrito.
En ese sentido, Vacarezza explicó que la cámara se formó justamente ante esa ausencia histórica de infraestructura. “Somos una cámara que se formó hace cuatro años porque el servicio de volquetes nunca tuvo un lugar donde poder descargar los residuos que se generan en las obras que el mismo municipio aprueba”, señaló.
También aclaró que el reclamo no está vinculado a una cuestión de gratuidad del sistema, sino a la necesidad de una solución operativa. “No pedimos que sea gratis, estamos dispuestos a pagar por una descarga en una planta de transferencia”, sostuvo.
Según detallaron, gran parte de los residuos podría ser reutilizada. “El 90% de lo que se tira en un volquete es reciclable”, remarcaron.
En ese marco, los referentes del sector explicaron que la última acción de visibilización fue la caravana realizada desde Nordelta, que recorrió distintos puntos del distrito.
“El viernes fue la última que hicimos. Salimos desde Nordelta con los camiones y se hizo una caravana que recorrió distintos puntos de Tigre para visibilizar la problemática”, indicaron.
Por su parte, Blas Pierotti explicó cómo funciona el esquema actual de disposición. “El municipio plantea que descarguemos en el CEAMSE. Nosotros trabajamos con camiones de corta distancia y no estamos en condiciones de trasladarnos hasta allí con esa flota”, señaló.
A esto se suman los costos del sistema, que incluyen transporte, peajes, combustible y tiempos de espera. En ese contexto, Pierotti advirtió “La tonelada en el CEAMSE cuesta alrededor de 50 mil pesos. Un volquete puede llevar entre 4 y 5 toneladas. Si a eso le sumás todo lo demás, el costo supera los 400 mil pesos. Es imposible para los vecinos”.
Según los datos aportados por la cámarfa, en Tigre funcionan alrededor de 40 empresas, con cerca de 100 camiones registrados y se realizan unos 300 servicios diarios, lo que sostiene a más de 140 familias vinculadas a la actividad.
En ese marco, advirtieron que "el crecimiento urbano del distrito redujo los espacios disponibles para este tipo de disposición" y que "históricamente Tigre también funcionó como receptor de residuos de otros municipios de la zona norte".
Finalmente, señalaron que mantienen diálogo con el Municipio desde hace años, aunque sin avances concretos. También mencionaron que “Hay un privado que tiene la idea de desarrollar este tema(planta de tratamiento), pero los trámites no avanzan a la velocidad que necesitamos”, indicaron.
El sector aseguró que el objetivo es alcanzar una solución estructural que permita ordenar el sistema de residuos de obra en el distrito. “El día que tengamos la planta de transferencia, venimos y lo contamos. En algún momento lo vamos a lograr”, concluyeron.

