El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó un ultimátum a Irán, estableciendo que el plazo para reabrir el estrecho de Ormuz vencerá el martes por la noche. En su plataforma Truth Social, escribió:
"Esta noche desaparecerá toda una civilización, para no volver jamás. No quiero que eso suceda, pero probablemente sucederá."
Trump señaló que en la República Islámica se ha producido un cambio "completo y total, en el que prevalecen mentes diferentes", por lo que podría "ocurrir algo revolucionariamente maravilloso". Agregó: "¿Quién sabe? Lo descubriremos esta noche, uno de los momentos más importantes en la larga y compleja historia del mundo."
Ultimátum detallado
El domingo, Trump lanzó un ultimátum con hora exacta: "¡Martes, 20:00 horas, hora del Este!". Un día después, reiteró la advertencia con mayor contundencia:
"El martes será el Día de la Central Eléctrica y el Día del Puente, todo en uno, en Irán. ¡No habrá nada igual! Abran el jodido estrecho, malditos locos, o vivirán en el infierno. ¡Ya verán! Alabado sea Alá."
Este mensaje se produce en el contexto del bloqueo del estrecho de Ormuz, paso estratégico para el comercio de petróleo y gas natural, que Irán mantiene parcialmente cerrado tras la agresión estadounidense-israelí en la región.
Reacciones de Irán y Rusia
Teherán asegura que el estrecho no volverá a ser accesible para Washington ni Tel Aviv, y que está trabajando en un “nuevo orden” en el golfo Pérsico. Asimismo, reafirmó que no renunciará a su programa nuclear pacífico.
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, reaccionó a las declaraciones de Trump y advirtió que las tensiones podrían tener consecuencias negativas para la economía global: “Todas estas son consecuencias muy peligrosas y negativas de la agresión desatada contra Irán. Ahora todos somos conscientes de los impactos económicos que estamos sufriendo.”
Impacto económico y contexto internacional
Expertos internacionales alertan que la escalada puede afectar los precios del petróleo y gas natural, el comercio marítimo y la seguridad en Oriente Medio, en un contexto de presión internacional para garantizar el tránsito seguro de hidrocarburos y mantener la estabilidad económica mundial.

