Vecinos de distintos barrios privados de Tigre denunciaron una serie de robos con barricadas en la zona de Benavídez, donde una presunta banda de menores coloca piedras y cascotes sobre la calzada para emboscar a automovilistas, ciclistas y peatones durante la noche y la madrugada.
Los hechos se concentran entre los barrios privados Santa Clara, Santa Teresa y Vila Vela, una zona con paradas de colectivos y alto tránsito, especialmente de trabajadores que se trasladan en horarios nocturnos.
Una modalidad peligrosa: piedras, cascotes y emboscadas
Según relataron vecinos y fuentes de seguridad privada, los atacantes rompen cordones de vereda y mampostería para luego colocar los escombros sobre la calle y las veredas, obligando a los vehículos a frenar o esquivar obstáculos.
Desde el Centro de Operaciones Tigre (COT) se registraron al menos cinco denuncias en los últimos días, algunas de ellas durante la madrugada del 29 de enero, cuando automovilistas fueron atacados a piedrazos. En esos casos no se concretaron robos, pero sí se generaron situaciones de alto riesgo.
Dos días después, un vehículo pinchó un neumático al pasar por encima de uno de los cordones colocados sobre la calzada. En esa oportunidad, la presencia ocasional de un móvil de seguridad privada logró disuadir a los agresores.
Banda integrada por menores y rápida vía de escape
La principal hipótesis policial indica que se trataría de menores de edad, ninguno de los cuales superaría los 17 años. La zona cuenta con una vía de escape inmediata a través de un paso peatonal y un puente ferroviario que conecta con un barrio lindero, lo que dificulta la intervención policial.
Cuando los móviles llegan tras los llamados al COT, los agresores escapan en segundos. Minutos después, al retirarse la policía, vuelven a aparecer.
Guillermo Niveiro, jefe de seguridad del barrio Vila Vela, confirmó a Telefe Noticias que los ataques son reiterados y afectan tanto a transeúntes como a vehículos y edificios.
“Diariamente, en horario nocturno, unos menores del barrio lindante cruzan las vías y tiran piedras a los transeúntes, a los vehículos e incluso al complejo. Los vecinos viven el flagelo de esta situación”, afirmó.
Y agregó: “Se le da parte al personal policial, que hace lo que puede. Nosotros patrullamos con los móviles, pero estos episodios de inseguridad son cada vez más reiterados”.
Durante la noche, el sector presenta escasa iluminación y amplias zonas arboladas, lo que incrementa la sensación de inseguridad. Vecinos que utilizan la parada de colectivos del lugar reconocen que evitan circular de noche por temor a ser víctimas de ataques.
Las imágenes de cámaras de seguridad muestran cómo la policía retira los escombros de la calzada, aunque la situación se repite días después.

