La Policía de la Ciudad refuerza su despliegue en las calles con uniformes renovados y mayor equipamiento, en el marco de las políticas de seguridad impulsadas por el Gobierno porteño para fortalecer la prevención del delito y el orden urbano.
El nuevo esquema incluye más agentes en servicio, incorporación de vehículos, tecnología y herramientas de control, con una inversión que consolida a la seguridad como eje central de la gestión.
“Estamos terminando con las usurpaciones, así como terminamos con los piquetes, los manteros y las ranchadas, y a los delincuentes los vamos a buscar hasta el último rincón de la Ciudad”, sostuvo el jefe de Gobierno, Jorge Macri, acompañado por el secretario de Seguridad, Maximiliano Piñeiro, y el jefe de la Policía de la Ciudad, Diego Casaló.
Actualmente, la fuerza cuenta con más de 27 mil agentes, de los cuales 3.839 se incorporaron durante la gestión de Macri. A su vez, se sumaron 120 patrulleros con nuevo ploteo, 126 camionetas, 160 motos, 60 cuatriciclos, 6 unidades de traslado de detenidos, 11 minibuses y 200 bicicletas destinadas a comisarías.
Para este año, el presupuesto porteño destina $2,6 billones a seguridad, con el objetivo de ampliar la inversión en tecnología, movilidad policial y protección de los efectivos.
Los nuevos uniformes de color negro unifican la estética de toda la fuerza y se destacan por su resistencia, flexibilidad y confort térmico. La entrega se realizará en dos etapas, comenzando por 15 mil agentes de la Superintendencia de Seguridad Comunal.
“Estos nuevos uniformes recuperan la impronta que le queremos dar a nuestra fuerza: una presencia de seriedad, de autoridad, y con la mejor tecnología y calidad porque queremos cuidar a los que nos cuidan”, agregó Jorge Macri.
En materia de equipamiento, se incorporaron 7 mil chalecos antibalas con geolocalización en tiempo real, 600 armas de baja letalidad Taser y Byrna, además de la instalación de 400 Puntos Seguros y una red de 16 mil cámaras de videovigilancia en toda la Ciudad.
También se reforzaron las unidades de intervención rápida y los controles de accesos, que permitieron el secuestro de más de 4 mil vehículos no habilitados para circular en ingresos y egresos porteños.

