"También hay señales sombrías en Senegal, Gambia, Burkina Faso, Camerún y en el norte de Nigeria", apuntó Südhoff, en una entrevista con la agencia DPA.
La crítica situación se debe a la sequía que se registra en la región, que es el tercero en una década y si bien las sequías llegaban antes con un intervalo de siete u ocho años, la última llegó hace tan sólo dos.
En este sentido, Südhoff explicó que "la población no tiene la oportunidad de recuperarse de las crisis anteriores, y cada crisis que llega les afecta más".
Ante este panorama, el Programa Mundial de Alimentos llamó urgentemente a realizar donaciones para evitar la catástrofe y en este sentido explicó que se necesitan 150 millones de dólares para ayudar a parte de las personas afectadas en Níger, Mali y Mauritania.
Südhoff alertó a la comunidad internacional para que reaccione con rapidez, al señalar que "si volvemos a esperar, como en 2011 en el Cuerno de Africa, muchas personas pasarán hambre pronto".(Télam)
