Puesta en conocimiento del acusador oficial la novedad, el hasta aquí imputado luego de ser enterado de la formación de investigación penal preparatoria es dejado en libertad.
Este mismo malviviente, una vez en libertad, nuevamente en esa misma noche forzó la cerraduras, en dos oportunidades y en igual zona, siendo nuevamente evitada la consumación del hecho por el rápido accionar conjunto de la policía y la comunidad.
Otra vez notificado de la formación de una nueva instrucción penal, recupera la libertada por segunda vez en el día.
Usualmente se reclama a mayor rapidez a los uniformados, esperándose de ellos resultados en el proceso.
Es sorprendente la celeridad con la que se dispone la llamada libertad fiscal” cuando las circunstancias son cuanto menos especiales.
No es fácil para quienes trabajan diariamente enfrentando el delito ni para los vecinos, ni para los operadores del sistema esta situación.
No es menos cierto que en este tipo de casos la mirada debería ser apuntada a quienes tienen la obligación de representar al pueblo en tanto son los titulares de la acción pública.
