Ghichandut basó su decisión en dos testimonios, ambos empleados de la institución de Villa Crespo. Uno afirmó que se tapó la cara y el restante que se le nubló la vista cuando sucedió el hecho en cuestión.
Por su parte, el fiscal había solicitado la pena de seis meses para Dibb, más la revocatoria de su libertad condicional, y es el único que puede apelar el fallo ante el Tribunal de Casación, ya que los dirigentes de Atlanta no se presentaron como querellante, si lo hizo la ex dirigente Mónica Nizzardo.
Pese a la decisión de la magistrada Nizzardo sostuvo que “no fue en vano haber hecho la denuncia. Pero, en esta ocasión, el miedo perjudicó. Y también que el club no se constituyera como querellante en su momento”.
Además, con la absolución dictada por la jueza, Dibb, quien responde al alías mantuvo la libertad condicional de que gozaba, ya que había sido condenado por extorsión a seis años de prisión, de los que cumplió sólo dos.
Luis Viviant
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