Dos hombres que se encuentran detenidos en penales bonaerenses fueron aprehendidos este viernes luego de una investigación que, según la fiscalía, permitió detectar un supuesto plan para atacar a la fiscal María Paula Hertrig, de la UFI de Boulogne. Durante los procedimientos se secuestraron tres teléfonos celulares que quedaron incorporados como evidencia.
Los aprehendidos fueron identificados como Martín Darío Rettori, de 42 años, alojado en la Unidad Carcelaria Nº 31 de Florencio Varela, y Ariel Ernesto Libertini, de 47, detenido en la Unidad Carcelaria Nº 21 de Campana.
La investigación está a cargo del fiscal general adjunto de San Isidro, Patricio Ferrari, quien había ordenado una serie de medidas luego de que surgieran elementos que vinculaban a los dos internos con un supuesto plan contra Hertrig.
Escuchas y allanamientos en los penales
A partir de las tareas investigativas, se realizaron intervenciones telefónicas durante meses. Las comunicaciones fueron analizadas por personal de la fiscalía y de la DDI, que, según la investigación, logró reconstruir distintos aspectos del supuesto plan.
Una de las conversaciones corresponde a un llamado realizado por Rettori desde la cárcel de Florencio Varela. En tono de burla, se refirió a Hertrig con una frase relacionada con la renuncia de Luis Espert: “¿Hablo con Espert? Luis Espert no bancó la presión. Como la fiscal, que renunció”.
En otra comunicación, Rettori habría explicado el motivo por el cual la fiscal se había apartado de la causa: “Mi causa. La fiscal se recusó cuando abrió el teléfono”.
También quedó registrado otro intercambio en el que una voz masculina no identificada manifestó: “nosotros somos mafia y en la calle te agarramos a recontra tiro”. Según la investigación, Rettori respondió: “Preguntame. Le mando a cagar a balazos a la casa”.
Con esos elementos, el juez Ricardo Costa, titular del Juzgado de Garantías Nº 1 de San Isidro, autorizó los allanamientos y secuestros en los dos establecimientos penitenciarios.
Los procedimientos se realizaron de manera simultánea este viernes. En la unidad de Campana, donde estaba alojado Libertini, fueron encontrados dos celulares. En la cárcel de Florencio Varela, donde se encontraba Rettori, se secuestró otro dispositivo.
Qué encontraron en los teléfonos
Parte de la investigación surgió del análisis forense de un iPhone registrado a nombre de la hija de Rettori. Allí se encontraron conversaciones con ChatGPT en las que se solicitaban una fotografía de Hertrig y datos vinculados con su vida personal, sus movimientos y su familia.
Según la instrucción judicial, esas consultas habrían sido realizadas a pedido del propio imputado.
La investigación también determinó que en uno de los teléfonos secuestrados en la causa original había mensajes atribuidos a Rettori y Libertini en los que, según la fiscalía, coordinaban acciones contra la fiscal.
Entre los datos que habrían intercambiado figuraban fotografías de su domicilio, números telefónicos de Hertrig, su pareja y su padre, además de información sobre los vehículos que utilizaba.
En uno de los audios atribuidos a Rettori se escucha: “O le mando a la casa una corona de muerto o, cuando sale, tiene una CRV o un 208, cuando sale con uno de esos dos la hago cagar a balazos”.
El origen del caso
La investigación se remonta a agosto de 2025, cuando María Paula Hertrig, entonces a cargo de una causa por robo agravado y asociación ilícita, había intervenido en una pesquisa contra una banda vinculada con entraderas y escruches en el conurbano bonaerense y la Ciudad de Buenos Aires.
En ese expediente habían sido detenidos Rettori y Libertini, señalados como los líderes de la organización investigada.
Al revisar uno de los teléfonos secuestrados en aquella causa, Hertrig encontró los mensajes que, según la investigación, daban cuenta de un supuesto plan para atacarla.
El 25 de agosto de 2025, la fiscal se apartó de la causa y pidió que los hechos fueran investigados como una posible instigación a cometer homicidio calificado por el uso de arma de fuego.
A partir de entonces se profundizaron las medidas de investigación que terminaron con las escuchas telefónicas y los allanamientos realizados este viernes en los dos penales.
Los dos sospechosos quedaron aprehendidos y los tres teléfonos secuestrados permanecen a disposición de la investigación encabezada por Patricio Ferrari.
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