AySA: dos consorcios compiten por el 90% de la empresa y avanza la privatización
La licitación para transferir al sector privado el 90% de las acciones de AySA quedó reducida a dos consorcios: uno encabezado por Roggio y otro por Rowing, Transclor, Arcos y PHX. El proceso incluye un contrato de 30 años y fuertes compromisos de inversión.
La privatización de Agua y Saneamientos Argentinos (AySA) entró en una etapa decisiva luego de que el Gobierno abriera las ofertas técnicas presentadas por los dos consorcios que continúan en la licitación por el 90% de las acciones que todavía están en manos del Estado nacional.
La definición todavía no tiene ganador. La Comisión de Evaluación deberá analizar la documentación legal, técnica, financiera y económica de ambas propuestas antes de avanzar hacia la apertura de las ofertas económicas. Allí, el precio ofrecido por el paquete accionario será uno de los elementos centrales de la definición.
El futuro operador tendrá a su cargo un contrato inicial de 30 años, con posibilidad de extenderlo por otros diez, y deberá afrontar inversiones superiores a US$2.000 millones durante los primeros cinco años. El 10% restante de las acciones continuará en manos de los trabajadores mediante el Programa de Propiedad Participada.
Roggio busca trasladar su experiencia en servicios públicos al negocio del agua
Uno de los grupos que sigue en competencia es Roggio ROAS S.A.U., vehículo creado por el Grupo Roggio para desarrollar inversiones vinculadas con agua y saneamiento.
La propuesta incorpora a Benito Roggio e Hijos, la constructora histórica del grupo; Aguas del Plata Participaciones; Hidrosan Capital y Central Buen Ayre, vinculada a la generación de energía a partir del biogás producido en el relleno sanitario Norte III.
La principal referencia del grupo en el sector sanitario es Aguas Cordobesas, compañía que opera el servicio de agua potable en la ciudad de Córdoba. A esa experiencia se suma la participación de Hidrosan Capital, relacionada con el negocio de Aguas de Corrientes.
El grupo también participa en otros servicios públicos y urbanos. A través de Emova Movilidad opera la red de subtes y el premetro porteño, mientras que Metrovías mantiene la operación del ferrocarril Urquiza.
Para la propuesta por AySA aparecen además como asesores técnicos la israelí Mekorot y la japonesa Marubeni.
El antecedente de Aldo Roggio en la causa Cuadernos
La participación del grupo en la licitación también vuelve a poner en escena el antecedente judicial de Aldo Roggio, quien en 2018 se incorporó como imputado colaborador en la causa conocida como Cuadernos.
En su declaración ante la Justicia, Roggio reconoció que Metrovías había realizado pagos periódicos en efectivo al entonces secretario de Transporte Ricardo Jaime, equivalentes al 5% de los subsidios que recibía la empresa. Según su relato, el mecanismo se inició en 2003 y se extendió hasta 2011.
Roggio sostuvo entonces que los pagos eran exigidos para mantener las concesiones vinculadas con el subte y el ferrocarril Urquiza y afirmó que la empresa no había tenido margen para rechazarlos. También señaló que las erogaciones provenían del margen de rentabilidad de la compañía una vez afrontados los costos de operación y laborales.
Su condición de imputado colaborador implicó el aporte de información a la investigación, pero no constituye por sí misma una sentencia judicial firme.
Rowing, Transclor y un operador brasileño completan la otra oferta
El segundo grupo está encabezado por Rowing S.A., empresa de ingeniería, construcción y servicios industriales vinculada al empresario Walter Román.
El consorcio incorpora a Transclor, propiedad de Mauricio Filiberti, una compañía que desde 2009 provee a AySA policloruro de aluminio, un insumo utilizado en el proceso de potabilización.
La composición agrega un componente internacional: Arcos Saneamento e Participações, vinculada al brasileño Grupo Equipav y operadora de Águas do Rio, concesionaria de servicios de agua y saneamiento en Río de Janeiro. La firma aporta la experiencia técnica exigida para la operación de un sistema de estas dimensiones.
El grupo se completa con PHX Aqua AR B.V., un vehículo de inversión radicado en los Países Bajos.
Así, las dos propuestas presentan estructuras empresariales diferentes: mientras Roggio llega con experiencia en servicios públicos y operación de agua en Córdoba, el consorcio encabezado por Rowing combina infraestructura, un proveedor actual de AySA y un operador brasileño especializado en saneamiento.
La próxima instancia será la evaluación de las propuestas técnicas. Los grupos que cumplan con los requisitos establecidos en el pliego podrán avanzar hacia la apertura de las ofertas económicas, paso que permitirá determinar quién se queda con el 90% de las acciones estatales de AySA.