Miles de pasajeros enfrentan complicaciones para trasladarse este martes 7 de abril, debido a la reducción de unidades de colectivos en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). La medida genera largas filas y demoras en distintas líneas, mientras las empresas advierten que mañana podría no haber servicio.
En las inmediaciones de la estación Constitución, los pasajeros forman largas colas esperando colectivos que llegan con retrasos superiores a lo habitual. Las quejas se repiten: dificultades para llegar a horario al trabajo, descuentos por impuntualidad y la necesidad de extender la jornada laboral para compensar los retrasos.
Empresas alertan por situación económica
El director de la Cámara Empresaria del Transporte Urbano de Buenos Aires (CETUBA), Marcelo Pasciuto, aseguró que “al subir tanto el combustible y tampoco girar el monto del 60% de subsidio que se giran los primeros días hace inviable el tema. Incluso hoy las empresas no tienen para pagar los sueldos de mañana, que es el cuarto día hábil”.
En diálogo con Futurock, Pasciuto agregó: “Que mañana funcione el transporte depende de que entreguen gasoil, que los bancos den descubierto y que colabore el sindicato, sino mañana no sé qué empresa va a trabajar”.
Impacto de la reducción de unidades
La reducción de colectivos comenzó el lunes y varias líneas circulan con hasta un 30% menos de unidades. Los empresarios de transporte señalaron que la medida responde a “la imposibilidad de sostener los niveles habituales de prestación en el contexto actual, con los ingresos vigentes y ante la falta de respuesta de las autoridades, pese a los reiterados reclamos”.
El aumento del gasoil es uno de los factores centrales. Según la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (Fadeeac), los combustibles registraron incrementos del 20% al 25%, con múltiples ajustes en pocas semanas. El gasoil grado 2, el más utilizado por el transporte urbano, ya supera los $2.100 por litro, marcando el mayor incremento en al menos dos años.
Varias líneas de colectivos del AMBA funcionan con menos unidades, lo que genera retrasos significativos y largas filas en estaciones y paradas. Los pasajeros advierten que la situación complica la llegada a sus lugares de trabajo y altera la planificación diaria de los viajes.

