Marco Lavagna dejó el Indec en la antesala de los cambios en la medición de la inflación
El economista dejó la conducción del organismo estadístico tras seis años de gestión, en la previa de la actualización metodológica del Índice de Precios al Consumidor.
Marco Lavagna presentó este lunes su renuncia como titular del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), a pocos días de la puesta en marcha de la nueva canasta de consumo que se utilizará para medir el Índice de Precios al Consumidor (IPC), cambio que impactará en el dato de inflación de enero.
Como mensaje de despedida, el economista envió una carta dirigida a los trabajadores del organismo en la que remarcó la importancia de seguir fortaleciendo el sistema estadístico nacional y de defender la independencia técnica del instituto.
En el texto, Lavagna expresó: “Quiero contarles que he tomado la decisión de cerrar esta etapa al frente del INDEC. Fueron 6 años de mucho trabajo y de enormes desafíos, en los que logramos avanzar en la mejora de las estadísticas públicas y el sistema estadístico nacional”.
Una salida en un momento sensible para el IPC
La dimisión se produce en la antesala de la implementación de la nueva metodología del IPC, que comenzará a utilizar la canasta surgida de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) 2017-2018, en reemplazo de la basada en el relevamiento de 2004.
“Sabemos que la realidad económica y social cambia permanentemente y que el sistema estadístico nacional necesita seguir adaptándose y fortaleciéndose”, señaló el economista, al tiempo que indicó que quedan proyectos avanzados y otros en desarrollo que podrán completarse próximamente.
Lavagna aclaró que no se trató de una decisión sencilla y explicó que consideró oportuno iniciar una nueva etapa profesional, “con la tranquilidad de haber compartido con ustedes una etapa intensa y valiosa”.
Agradecimiento al personal del organismo
En su mensaje, el ex titular del Indec destacó el rol de los trabajadores del organismo: “Quiero agradecerles sinceramente por el trabajo diario, el compromiso y la vocación con la que sostienen al INDEC todos los días. Son el principal activo del organismo”.
“Les deseo lo mejor en lo que viene y confío en que el INDEC va a seguir creciendo y consolidándose”, agregó, y cerró: “El INDEC siempre podrá contar con lo que esté a mi alcance para defenderlo”.
Continuidad institucional y antecedentes recientes
Marco Lavagna había asumido al frente del Indec en diciembre de 2019, al inicio del gobierno de Alberto Fernández, y continuó en el cargo tras el cambio de gestión con la llegada de Javier Milei, pese al nuevo rumbo político y económico.
De manera transitoria, la conducción del organismo quedará a cargo del actual subdirector, Pedro Ignacio Lines.
En los últimos meses se registraron otras salidas relevantes dentro del Indec. En agosto de 2025 renunció Georgina Giglio, entonces directora del índice de precios, quien fue reemplazada por Josefina Rim. También dejó su cargo Guillermo Manzano, director de Estadísticas de Condiciones de Vida, responsable de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH).
Reacción sindical y advertencias
Desde la Junta Interna de ATE-Indec expresaron preocupación por la renuncia de Lavagna y señalaron: “Nos llama poderosamente la atención y nos pone en alerta, dado que ocurre a 8 días de la salida del IPC con las nuevas ponderaciones”.
Además, exigieron “un Indec independiente del poder político” y trazaron un paralelismo con la situación de 2007, cuando se dispuso la intervención del organismo por cuestionamientos al dato de inflación.
El gremio anticipó que espera que el 10 de febrero se publique el dato de inflación con la nueva metodología y anunció una conferencia de prensa para este martes al mediodía.
Cambios metodológicos y clima interno
El principal cambio en la medición del IPC radica en la actualización de los hábitos de consumo, que ahora reflejarán con mayor peso gastos que ganaron relevancia en los últimos años, como internet y telefonía celular.
En paralelo, dentro del organismo persiste un clima de malestar vinculado al deterioro salarial, una situación que, según fuentes internas, dificulta la retención de profesionales técnicos y especializados.