"Quería que en el ambiente se respirara el clima de los viejos tiempos de Hollywood. Tal vez como me imagino una fiesta después de los Oscar en los años cuarenta", explicó la madre de Bublé.
El salón en el que se realizó la fiesta fue especialmente acondicionado con 5 mil metros de seda blanca, alfombras y sofás de cuero al tono, techo cubierto con cristales Swarovsky y 6 mil rosas y orquídeas ecuatorianas.
En el festejo, la novia lució un vestido color manteca en satén de seda natural, corsage y breteles bordados íntegramente en piedras y cristales creado por el diseñador argentino Jorge Ibáñez, con zapatos de Lonté forrados con la misma tela. Bublé, por su parte, tuvo un vestuario íntegramente realizado por Hugo Boss.
El catering de la celebración incluyó un festival de mariscos nacionales e importados y deliciosas empanadas argentinas. (Reporter)

