Sea Lion, el proyecto petrolero que encendió una nueva disputa por los recursos de Malvinas
El desarrollo está a cargo de Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration, contempla más de 60 pozos submarinos y prevé comenzar a producir petróleo en 2028. Argentina cuestiona la explotación por la disputa de soberanía sobre las islas.
El proyecto Sea Lion contempla la explotación de petróleo en aguas ubicadas a unos 220 kilómetros al norte de las Islas Malvinas y prevé una producción inicial de 50.000 barriles diarios desde marzo de 2028. El avance de la iniciativa llevó al Gobierno de Javier Milei a anunciar nuevas medidas contra las empresas que participen de actividades hidrocarburíferas en áreas que la Argentina considera bajo su soberanía.
El desarrollo está a cargo de la israelí Navitas Petroleum y la británica Rockhopper Exploration, que adoptaron la decisión final de inversión a fines de 2025. Para el Gobierno argentino, esa decisión representa un nuevo avance sobre los recursos naturales de las islas y sus aguas circundantes.
Un proyecto de más de 60 pozos
El yacimiento está ubicado en la cuenca Malvinas Norte, a una profundidad de unos 450 metros. El desarrollo completo contempla cuatro etapas de perforación distribuidas en dos áreas y más de 60 pozos submarinos.
La primera fase estará concentrada en el Área de Desarrollo Norte y contempla 11 pozos conectados a una plataforma flotante de producción, almacenamiento y descarga, conocida como FPSO.
Tres años después de la primera extracción comenzaría una segunda etapa en esa misma zona, con otros 12 pozos. El proyecto también prevé avanzar sobre el Área de Desarrollo Central, donde se planifican 20 pozos en una primera fase y otros 18 posteriormente.
Según datos de Navitas Petroleum, al 31 de julio el yacimiento contaba con reservas probadas y probables por 314 millones de barriles de petróleo.
La inversión prevista alcanza los USD 1.800 millones hasta la obtención del primer crudo y otros USD 2.100 millones para completar el desarrollo. La explotación tiene una duración proyectada de 30 años.
De un descubrimiento en 2010 a la decisión de inversión
El proyecto tiene una historia de más de una década. Rockhopper Exploration anunció el descubrimiento de petróleo en la zona en mayo de 2010.
La iniciativa atravesó posteriormente distintas etapas de estudios y evaluación hasta que, en diciembre de 2025, las dos compañías tomaron la decisión final de inversión.
Navitas Petroleum ingresó al proyecto a comienzos de 2020 con una participación del 30%. Con el paso de los años amplió su posición hasta convertirse en la operadora y controlar el 65% del negocio, mientras que Rockhopper Exploration mantiene el 35% restante.
Por qué el Gobierno argentino rechaza Sea Lion
La posición argentina está vinculada directamente con el reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas.
En diciembre de 2025, la Cancillería argentina rechazó la decisión de inversión de las empresas y sostuvo que el desarrollo de Sea Lion se realiza sin autorización de la autoridad argentina competente.
El Gobierno también considera que la explotación unilateral de recursos naturales en las áreas sujetas a disputa de soberanía contradice las resoluciones de la Asamblea General de las Naciones Unidas relacionadas con la cuestión Malvinas.
En su mensaje por cadena nacional, Javier Milei volvió a cuestionar el avance del proyecto y anunció medidas destinadas a incrementar las sanciones contra empresas que participen de la explotación de recursos en territorios que la Argentina considera ocupados por el Reino Unido.
El Presidente afirmó: “Si hoy no actuamos con firmeza y celeridad, en pocos meses tendrán la capacidad material de apropiarse de las reservas de petróleo que yacen en nuestro mar, algo que no había ocurrido nunca antes hasta ahora”.
También sostuvo: “Sea Lion es solo uno de los proyectos que están avanzando en nuestras islas. Existen otros proyectos y otras empresas que también representan una amenaza para los intereses estratégicos de la Argentina”.
Según explicó el mandatario, la Cancillería ya había enviado cerca de 180 notas de desaliento a empresas y a más de 29 países vinculados con distintos proyectos en las islas.
Además, el Gobierno anunció modificaciones destinadas a acelerar los procedimientos sancionatorios previstos por la Ley 26.659. La nueva reglamentación busca mejorar la coordinación entre organismos estatales e incorporar declaraciones juradas en trámites hidrocarburíferos y en el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
El desarrollo de Sea Lion, de esta manera, quedó instalado como uno de los principales puntos de tensión alrededor de los recursos naturales de las Islas Malvinas, mientras las empresas avanzan con un proyecto que tiene prevista su primera producción petrolera para 2028.