25.08.2026 - 22:38 | Vicente López

Belgrano Norte: Ferrovías fue condenada a pagar $200 millones por una mujer que perdió una pierna al caer de un tren

La Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil confirmó la responsabilidad de Ferrovías por un hecho ocurrido en 2015 en Carapachay. La pasajera sufrió la amputación de una pierna y una incapacidad física cercana al 92%.

Belgrano Norte: Ferrovías fue condenada a pagar $200 millones por una mujer que perdió una pierna al caer de un tren

La Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil confirmó la responsabilidad de Ferrovías por un hecho ocurrido en 2015 en Carapachay. La pasajera sufrió la amputación de una pierna y una incapacidad física cercana al 92%.


La indemnización, que había sido fijada en primera instancia en $105,9 millones, fue elevada a $199,3 millones, más los intereses acumulados desde el día del accidente.


El robo ocurrió cuando el tren salía de Carapachay


El episodio ocurrió el 11 de marzo de 2015, alrededor de las 14:15. E. P. R. había abordado una formación del Belgrano Norte en Boulogne con destino a Retiro.


Cuando el tren comenzaba a salir de la estación Carapachay, un delincuente intentó arrebatarle el celular. Durante el forcejeo, la mujer fue empujada hacia el exterior del vagón.


La puerta del tren permanecía completamente abierta. La pasajera cayó a las vías y fue arrastrada varios metros por la formación, lo que provocó la amputación de su pierna derecha y otras lesiones de gravedad.


Después del accidente fue trasladada al Hospital de Vicente López, donde permaneció internada y fue sometida a distintas cirugías. Posteriormente inició un proceso de rehabilitación.


El autor del robo, Diego Retamar, fue detenido a pocos metros del lugar y posteriormente condenado en la causa penal.


La Justicia señaló fallas en el sistema de seguridad


El eje de la decisión de la Cámara estuvo puesto en las condiciones en las que circulaba la formación y en las obligaciones de la empresa de transporte.


Ferrovías había sostenido que el robo constituía un hecho fortuito y que, por tratarse de un delito cometido por un tercero, no debía responder por sus consecuencias.


Los jueces rechazaron ese planteo. Consideraron que el agresor viajaba como pasajero y que el episodio de inseguridad no podía desvincularse de las obligaciones de seguridad que tenía la empresa.


La Cámara también destacó que las puertas permanecían abiertas mientras el tren estaba en movimiento y que el guarda había despachado la formación sin comprobar que los accesos estuvieran cerrados.


Otro de los elementos considerados fue la ausencia de custodia policial preventiva durante ese horario, debido a que las brigadas comenzaban su servicio recién por la noche.


Para los magistrados, si las puertas hubieran estado cerradas, el empujón sufrido por la pasajera no habría provocado su caída al exterior del tren.


El tribunal recordó además que el transporte ferroviario implica una obligación de resultado, por la cual la empresa debe trasladar al pasajero sano y salvo hasta su destino.


La indemnización fue elevada a $199,3 millones


Las consecuencias del accidente determinaron una incapacidad física cercana al 92% y una incapacidad psicológica del 50%.


A partir de esas secuelas, la Cámara revisó los distintos componentes de la reparación y elevó los montos establecidos inicialmente.


Las secuelas físicas y psicológicas pasaron de $57 millones a $95 millones, mientras que el daño moral aumentó de $30 millones a $65 millones.


También se incrementaron los gastos médicos y de traslado, de $5 millones a $8 millones, y el rubro correspondiente a prótesis, tratamientos y asistencia futura, de $13,6 millones a $31 millones.


Con esas modificaciones, la indemnización total pasó de $105,9 millones a $199,3 millones, a lo que deberán agregarse los intereses acumulados desde el 11 de marzo de 2015, fecha en que ocurrió el accidente.