16.07.2026 - 10:36 | Actualidad

Cada vez más colegios secundarios restringen el uso del celular en las aulas

Mientras en la provincia de Buenos Aires ya rige la prohibición del uso de pantallas en escuelas primarias, un relevamiento de AIEPA muestra que 154 colegios secundarios privados adoptaron restricciones para reducir las distracciones y favorecer el aprendizaje.

Cada vez más colegios secundarios restringen el uso del celular en las aulas

Las restricciones al uso de celulares ya no son exclusivas del nivel primario. Cada vez más colegios secundarios de gestión privada comenzaron a aplicar medidas para limitar la utilización de estos dispositivos durante la jornada escolar, con el objetivo de mejorar la atención en clase y reducir las distracciones.


Según un relevamiento realizado por la Asociación de Institutos de Enseñanza Privados de Argentina (AIEPA), 154 establecimientos de nivel secundario, técnico y agrario implementaron distintas modalidades de restricción o prohibición del uso del teléfono celular.


La tendencia se consolida en paralelo con la entrada en vigencia, durante el ciclo lectivo 2026, de la ley bonaerense que impide a los alumnos de escuelas primarias, tanto públicas como privadas, utilizar pantallas durante su permanencia en los establecimientos, salvo cuando los docentes las requieran con fines pedagógicos.


Diferentes estrategias según cada colegio


El estudio de AIEPA, realizado entre más de 1.500 instituciones privadas que cuentan con nivel secundario, refleja que no existe un único modelo para regular el uso de los teléfonos, sino diversas estrategias adaptadas a cada proyecto educativo.


Entre las modalidades más frecuentes aparecen:



  • Prohibición total del uso del celular durante las clases.

  • Permanencia del dispositivo dentro de la mochila durante toda la jornada.

  • Guardado en lockers hasta el horario de salida.

  • Depósito de los teléfonos en cajas ubicadas dentro del aula al comenzar cada clase.

  • Utilización exclusivamente cuando el docente lo solicita como herramienta pedagógica.


Casos en la provincia de Buenos Aires


Entre los establecimientos que ya aplican estas medidas figuran el Colegio Arandú, de La Plata, donde los estudiantes de secundaria dejan sus celulares en lockers hasta el final de la jornada.


También el Colegio Haras del Sur, en La Plata, estableció que los alumnos del ciclo básico no pueden llevar celulares, mientras que los del ciclo superior pueden ingresarlos, aunque deben permanecer guardados en la mochila.


En el Colegio Jacarandá, de Lanús, los dispositivos permanecen guardados durante toda la jornada y únicamente pueden utilizarse cuando el docente los incorpora como recurso didáctico.


Otro caso es el del Instituto Avellaneda, donde el uso de los celulares requiere autorización del equipo directivo y supervisión docente. Finalizada la actividad, los equipos deben apagarse y volver a los espacios destinados para su guarda.


En La Matanza, el Instituto La Paz implementó un sistema por el cual los estudiantes depositan los teléfonos en cajas con compartimentos al ingresar al aula y solo los recuperan durante los recreos.


El Instituto Modelo Nueva Argentina únicamente autoriza el uso del celular cuando existe una indicación médica, mientras que el Instituto Parroquial San Justo permite su utilización en los recreos exclusivamente para billeteras virtuales y, de manera excepcional, para proyectos pedagógicos previamente autorizados.


Por su parte, el Instituto Privado América Latina prohíbe completamente el uso de celulares en primaria y autoriza su utilización en secundaria únicamente durante los recreos.


Un debate que se expande


El relevamiento también incluyó establecimientos de otras provincias, además de Buenos Aires. En Ciudad de Buenos Aires, Neuquén y Salta ya existen normas específicas sobre el uso de celulares en las escuelas, mientras que también se registran experiencias similares en Córdoba, Chaco, Entre Ríos, Jujuy y Mendoza.


El secretario ejecutivo de AIEPA, Martín Zurita, sostuvo que el uso excesivo de estos dispositivos representa una preocupación creciente para las instituciones educativas.


"Es una problemática que vemos día a día en nuestras escuelas: chicos que llegan con el celular como una extensión de su mano, con dificultades para sostener la atención o el diálogo cara a cara. No hay una única solución, pero sí un consenso: el tema no puede ser ignorado", afirmó.


Además, señaló que la entidad acompaña a los colegios mediante actividades de capacitación y actualización pedagógica para abordar esta problemática.


"Advertimos que sin una regulación adecuada, los alumnos pierden el foco en el proceso educativo", concluyó.