10.06.2026 - 19:37 | Información General

ANMAT: los medicamentos deberán incluir un código QR para consultar el prospecto desde el celular

La ANMAT dispuso que los medicamentos de venta libre y bajo receta incorporen códigos QR o sistemas equivalentes para acceder a la versión actualizada del prospecto. La implementación será progresiva y alcanzará a todos los productos comercializados en el país.

ANMAT: los medicamentos deberán incluir un código QR para consultar el prospecto desde el celular

Los medicamentos de venta libre y bajo receta deberán incorporar códigos QR o sistemas equivalentes para que pacientes y profesionales de la salud puedan acceder desde el celular al prospecto actualizado aprobado por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT).


La medida fue establecida mediante la Disposición 2891/2026, publicada en el Boletín Oficial, y alcanzará a todos los medicamentos comercializados en Argentina. El objetivo es facilitar el acceso a la información vigente sobre cada producto y mejorar las condiciones de consulta para los usuarios.


La implementación será progresiva. Los titulares de registro tendrán un plazo de seis meses para generar e incorporar los códigos correspondientes, mientras que los envases ya producidos podrán continuar comercializándose con sus prospectos impresos sin necesidad de ser modificados de inmediato.


Qué cambia para quienes compran medicamentos


Con el nuevo sistema, los usuarios podrán acceder desde un teléfono celular a la versión más reciente del prospecto aprobada por la ANMAT.


La información disponible incluirá datos sobre indicaciones, dosis, formas de administración, conservación, contraindicaciones, efectos adversos e interacciones con otros medicamentos.


Según explicaron desde la Cámara Argentina de Especialidades Medicinales (CAEMe), el acceso digital permitirá consultar en tiempo real las actualizaciones autorizadas por el organismo regulador, evitando que circulen versiones desactualizadas de la información.


Las limitaciones que busca resolver el nuevo sistema


Entre los principales problemas detectados en los prospectos impresos se encuentran el tamaño reducido de la tipografía, el deterioro del papel con el uso y la pérdida frecuente del documento una vez abierto el envase.


Desde el sector farmacéutico sostienen que estas dificultades pueden generar inconvenientes cuando se incorporan nuevas advertencias, recomendaciones o cambios en la información de seguridad de un medicamento.


La consulta digital busca ofrecer una alternativa más accesible, permitiendo visualizar el contenido con letra ampliada y utilizar herramientas de asistencia disponibles en dispositivos móviles.


Acceso para pacientes y profesionales de la salud


La disposición prevé que los códigos permitan acceder tanto a información destinada a pacientes como a material dirigido a profesionales de la salud.


Según señalaron desde CAEMe, la herramienta podría resultar especialmente útil para personas que siguen tratamientos prolongados, pacientes que toman varios medicamentos en simultáneo, adultos mayores y usuarios que necesitan revisar nuevamente instrucciones de uso o conservación.


Además, el sistema abre la posibilidad de incorporar en el futuro recursos complementarios como audios, materiales gráficos, videos explicativos y contenidos adaptados para mejorar la comprensión de los tratamientos.


Cómo deberán funcionar los códigos QR


La normativa establece que los códigos deberán respetar estándares internacionales de interoperabilidad y trazabilidad utilizados en sistemas sanitarios.


También determina que los QR y otras tecnologías equivalentes, como los códigos Data Matrix, no podrán redirigir a contenidos promocionales ni publicitarios. El acceso deberá limitarse exclusivamente a información aprobada por la ANMAT.


Desde la Cámara Argentina de Productos de Especialidades de Venta Libre (CAPEMVeL) destacaron que la digitalización permitirá actualizar los prospectos de manera inmediata cuando existan modificaciones autorizadas por la autoridad sanitaria, sin depender de los tiempos de reposición y circulación de los envases impresos.