Ocuparon el acceso al despacho del intendente de San Isidro en reclamo por recorte de asesores
Un funcionario provincial, una concejal y militantes permanecieron durante horas dentro del Municipio por la reducción de contratos en el Concejo Deliberante. Hubo presencia policial y la protesta se extendió hasta la madrugada.
La disputa por la distribución de cargos en el Concejo Deliberante de San Isidro sumó este jueves un capítulo de alta tensión cuando un grupo de dirigentes y militantes decidió permanecer dentro del edificio municipal durante varias horas, en señal de rechazo a un recorte de asesores que afecta a un sector político del distrito.
La situación se desarrolló en la sede comunal ubicada en el casco histórico y se prolongó desde la tarde hasta la madrugada, con presencia de fuerzas de seguridad en las inmediaciones, aunque sin que se registraran incidentes.
Entre quienes encabezaron la protesta se encontraban el director provincial de Deporte Social, Marcos Cianni, y la concejal Manuela Schuppisser, junto a militantes alineados con el espacio que responde al ministro bonaerense Andrés Larroque. El grupo se ubicó en un sector interno del edificio, en las cercanías del despacho del intendente Ramón Lanús, donde permaneció durante varias horas.
El conflicto se originó a partir de una decisión adoptada en el Concejo Deliberante local. La conducción del cuerpo avanzó con una reducción en la cantidad de asesores asignados a ese espacio político, en el marco de una reorganización general. Según fuentes legislativas, la estructura previa respondía a acuerdos de la etapa anterior y presentaba diferencias con el resto de los bloques.
Ese cambio impactó directamente en el armado político del sector y derivó en una reacción que rápidamente escaló fuera del ámbito institucional. La permanencia dentro del edificio municipal funcionó como una forma de visibilizar el reclamo y presionar en medio de la negociación.
Mientras se desarrollaba la protesta, la cuadra de la calle 9 de Julio, entre 25 de Mayo y la avenida Libertador, fue escenario de un operativo que incluyó personal municipal, efectivos de la Policía bonaerense y seguridad privada. La presencia se mantuvo durante toda la noche, siguiendo de cerca la evolución del conflicto.
Desde el entorno del intendente interpretaron el episodio como parte de una disputa política interna trasladada al plano institucional, mientras que desde el espacio involucrado sostuvieron que la medida respondió a una situación de “apriete” vinculada a la quita de recursos.
El antecedente inmediato había ocurrido días antes, durante la apertura de sesiones, cuando el mismo sector protagonizó interrupciones dentro del recinto, dejando en evidencia el nivel de enfrentamiento interno.
Finalmente, tras varias horas dentro del edificio, los manifestantes se retiraron durante la madrugada. De acuerdo a fuentes vinculadas a la seguridad, la desconcentración se produjo sin intervención directa y puso fin a una jornada marcada por la tensión política en el distrito.