La cumbia dejó una sentencia múltiple en Bailando por un sueño
En la última gala de la semana del reality, la cumbia dejó una sentencia múltiple en "Bailando por un sueño", con ocho famosos nominados: Pedro Alfonso, Paula Cháves, Nicolás Riera, Manuel Navarrete, Nicole Neumann, Denise Dumas, Erica Mitdank y Eugenia Lemos.
Marcelo Tinelli inventó una historia para justificar la lesión de Tito: lo habría agarrado en la calle "a trompadas". Speranza no estaba para nada contento con la versión ficticia y le recriminó a Marcelo "lo que dijiste no pasó".
En un nuevo desafío, la producción propuso un juego de fuerza típico de una kermés en la que el oriundo de Bolívar se impuso y ganó los 200 pesos en juego. Con sólo una mano sana, Tito fue por la revancha, desafiando al conductor a un enfrentamiento de tiros al aro de básquet por mil pesos. La sonrisa de Tinelli se desdibujó cuando Héctor la embocó, pero rápidamente Marcelo dio vuelta el marcador con tres encestes. "Calentito los panchos", le cantó a su rival mientras contaba los billetes frente a él.
Más allá de cualquier juego televisivo, Tinelli valoró que Tito bailó cumbia a pesar del tremendo hematoma en su brazo izquierdo. "Yo decidí venir y quiero bailar el caño pero no me dejan. Yo no vengo a victimizarme, sino a dar la cara por el sueño y el equipo que tengo. No quiero violines ni nada, eh", aclaró el protagonista, que sumó 29 puntos.
Por otra parte, Tinelli le pidió una opinión a José María Listorti por la pública declaración que hizo su mujer respecto de que no se "encuentra a ella misma" en este nuevo presente que la tiene como participante del reality. "Lo que pasa es que baila, lava los platos y cocina. Como soy una estrella y estoy todo el día acá, lo hace ella", bromeó el conductor de "Éste es el show".
Mónica llegó con un look de ama de casa, acompañada por un lesionado Maxi D'Iorio, y explicó lo que dijo. "No sé dónde estoy parada como mujer. Estamos hace seis años juntos con José. Lo que pasa es que cuando una va a terapia y charla salen cosas inesperadas. Quiero saber cómo manejar éste buen momento y cuando salgo de la sesión me hace pensar sobre la relación con mi pareja, por ejemplo", dijo la correntina, quien sumó 30 puntos.
El siguiente en bailar fue José María Muscari, quien después de la polémica por la supuesta ridiculización de la cumbia, apareció enfundado en un disfraz de jockey colorido y propuso un viaje introspectivo "a la década de los 90 en los que la gente viajaba a Brasil y comía pizza con champagne".
"Estoy buscando que las señoras que toman el té pidan una de Ráfaga. Pretendo la inclusión de la gente con guita a la movida de la cumbia porque hay mucha gente adinerada que es grasa. Los chetos del country del Konex, los alternativos e intelectuales están pendientes de nuestra córeo", lanzó.
En homenaje a Adolfito Cambiaso, Muscari y Emanuel González hicieron una versión jineteada. Muscari le dedicó su baile a la "respetable" gente que trabaja en la cumbia y en especial a la familia y fanáticos de Leo Mattioli. Sumó 32 puntos.
La última en pisar pista fue Jimena Barón, que criticó a los negocios de ropa que hacen modelos para chicas flacas. "No compré nada al final. Yo quiero que le den un lugar a las mujeres que les gusta comer, grandes, latinas. Tengo un poco de celulitis, ¿y qué? Es mi primera performance sin medias", lanzó.
"Estoy muy conectada con la gente y no me parece que se defienda el modelo de las escuálidas y que sea un sufrimiento comer", agregó. Natural y siempre con una sonrisa a disposición, Jimena ofreció una cumbia de Ráfaga que levantó a las bailarinas de sus butacas para ovacionarla. Así se cerró la ronda de cumbia, con sus 33 puntos. (Reporter)