02.10.2026 - 11:00 | San Fernando

Ecocarnes, el histórico frigorífico de San Fernando, acumula 304 cheques rechazados y reduce su actividad

El histórico frigorífico de San Fernando registra 304 cheques rechazados por $7.163,6 millones y un endeudamiento financiero de $41.469 millones. La planta trabaja con la actividad reducida y el gremio advierte por la situación de sus trabajadores.

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Ecocarnes, el histórico frigorífico de San Fernando que durante décadas funcionó bajo el nombre de Cocarsa, atraviesa una fuerte crisis financiera: acumula 304 cheques rechazados por $7.163,6 millones, registra un endeudamiento de $41.469 millones con entidades financieras y mantiene su planta operativa con una actividad muy por debajo de su capacidad.


La situación impacta directamente sobre los más de 500 trabajadores que dependen de la planta ubicada sobre la ruta 202, en el kilómetro 55. Según datos de la Central de Cheques Rechazados del Banco Central consultados el 29 de septiembre, apenas dos de los 304 cheques fueron abonados: representan el 0,66% en cantidad y el 0,07% del monto total.


El deterioro se aceleró durante septiembre, cuando se informaron 200 cheques rechazados por $4.727,6 millones.


Una deuda que supera los $41.000 millones


Ecocarnes está vinculada con 20 entidades financieras y registraba a julio de 2026 un endeudamiento de $41.469 millones, además de compromisos mensuales por unos $1.414 millones.


En el sector se menciona la posibilidad de que la empresa avance hacia un concurso preventivo con un pasivo que podría superar los $35.000 millones, aunque al momento de la información no había una fecha fijada para una eventual presentación judicial.


La situación financiera convive con una marcada reducción de la actividad. Según Gabriel Vallejos, secretario general de la Federación de Sindicatos de los Trabajadores de la Carne y Afines (Fesitcara), durante la semana previa se faenó un promedio de 300 animales por día, frente a una capacidad de 900 cabezas.


La reducción de la faena se produce mientras la planta debe afrontar costos fijos elevados. Fuentes del sector señalaron que una instalación de estas características puede tener facturas de electricidad cercanas a los $300 millones mensuales.


Preocupación por los trabajadores


La situación financiera también repercute sobre el personal. El gremio denuncia que los trabajadores llevan tiempo sin cobertura de obra social.


Además, el sindicato espera una nueva audiencia con la empresa el 5 de octubre. En el encuentro anterior, según relató Vallejos, la compañía planteó un ajuste de costos que apunta a los salarios.


La preocupación alcanza también a parte de la cadena que abastece a la planta. Fuentes del sector señalaron que entre los acreedores afectados hay productores ganaderos y consignatarios de Entre Ríos y Buenos Aires.


De Cocarsa a Ecocarnes


La planta de San Fernando tiene una extensa historia dentro de la industria frigorífica. Durante años funcionó como Cocarsa, sigla de la Compañía de Carniceros Sociedad Anónima, y estuvo vinculada principalmente al mercado interno.


A mediados de los años 90 comenzó a atravesar problemas financieros, quiebras, cambios de manos y conflictos gremiales. En 2001 se decretó su quiebra y la Justicia dispuso el remate y la liquidación de la planta.


Posteriormente fue adquirida por Omar Solassi y pasó a llamarse Ecocarnes. Bajo esa denominación se convirtió en una empresa orientada a la exportación de carne vacuna.


La compañía forma parte del Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas (ABC) y cuenta con asignación de Cuota Hilton para el ciclo 2026/27. Según un comunicado de la empresa de marzo de 2025, exporta a Estados Unidos, China, Brasil, Israel y países de la Unión Europea, entre otros destinos.


En 2025, Ecocarnes faenó cerca de 170.000 cabezas, equivalentes al 1,2% del total de bovinos del país.


Un problema que excede a Ecocarnes


La situación del frigorífico se produce en un contexto de dificultades para la industria cárnica, marcado por menores niveles de consumo, reducción de la faena y costos elevados.


Para los establecimientos que dependen principalmente del mercado interno, la menor demanda implica trabajar con un volumen más bajo mientras deben sostener gastos de personal, energía, mantenimiento, controles sanitarios y logística.


En ese escenario, la crisis de Ecocarnes concentra varios de esos problemas: una planta que continúa operativa pero trabaja muy por debajo de su capacidad, una deuda financiera que supera los $41.000 millones, cientos de cheques rechazados y una situación laboral que mantiene en alerta a los trabajadores.


La próxima audiencia prevista para el 5 de octubre será uno de los próximos puntos de atención para el futuro de la planta de San Fernando.