25.05.2026 - 20:41 | Información General

El Papa León XIV presentó su primera encíclica: pidió “desarmar” la inteligencia artificial y condenó la esclavitud

En su encíclica Magnifica Humanitas, el pontífice trazó un paralelismo entre los abusos de la esclavitud histórica y los desafíos de la era digital. Además, pidió perdón por el rol de la Iglesia en el comercio de esclavos y cuestionó el uso de algoritmos en armamento.

El Papa León XIV presentó su primera encíclica: pidió “desarmar” la inteligencia artificial y condenó la esclavitud

En un hecho histórico para el Vaticano, el papa León XIV presentó este lunes 25 de mayo su primera encíclica, titulada Magnifica Humanitas ("Magnífica Humanidad"). El documento, que marca el inicio de su pontificado, sitúa a la inteligencia artificial (IA) como el eje central de su preocupación moral, exigiendo que esta tecnología sea "desarmada".


El pontífice utilizó el término de manera deliberada, buscando captar la atención sobre la urgencia de establecer límites ante el avance tecnológico. “La palabra es fuerte, lo sé, pero ha sido elegida deliberadamente porque este momento exige palabras capaces de captar la atención”, indicó durante la presentación en Roma, donde estuvo acompañado por expertos del sector, entre ellos Christopher Olah, cofundador de la firma Anthropic.



La encíclica no solo aborda el futuro tecnológico, sino que también realiza un gesto profundo sobre el pasado: León XIV emitió una de las disculpas más firmes de la Iglesia Católica por su participación histórica en la esclavitud. “Resulta imposible no sentir un profundo dolor al contemplar el inmenso sufrimiento y la humillación padecidos por tantos”, escribió, vinculando este flagelo histórico con lo que denominó "nuevas esclavitudes digitales", donde la explotación de las personas se normaliza mediante la producción y aplicación de herramientas de IA.


El documento es particularmente severo respecto al uso de algoritmos en el ámbito militar. El Papa condenó la reducción del control humano sobre el armamento, señalando que esto hace imposible considerar una guerra como "justa". “Ningún algoritmo puede hacer que la guerra sea moralmente aceptable”, sentenció, advirtiendo que la IA, lejos de eliminar la inhumanidad, tiende a volver los conflictos más impersonales, reduciendo a las víctimas a "meros datos" y acelerando la violencia.


Finalmente, el pontífice lanzó un llamado ético a quienes desarrollan estas herramientas: “Los desarrolladores tienen una responsabilidad ética y espiritual particular, pues cada elección de diseño refleja una visión de la humanidad”. Aunque el Papa ha conformado una comisión para dar continuidad a este mensaje, el desafío persiste frente a la velocidad de la innovación, recordando a los líderes mundiales que la responsabilidad de frenar las amenazas digitales recae sobre quienes ocupan posiciones de poder.