Orlando Canido, dueño de Manaos: “Produciendo es la única forma de que la Argentina salga adelante”
El fundador de Manaos repasó su historia personal, defendió la producción nacional, habló de la carga impositiva, la reforma laboral y explicó por qué la industria sigue siendo clave para el país.
Orlando Canido, dueño y fundador de Manaos, defendió la industria nacional, repasó su historia personal y aseguró que la producción es clave para el futuro del país. “Produciendo en algún momento tiene que salir Argentina para adelante”, afirmó.
En una entrevista con Bercovich en C5N, el empresario habló sobre el crecimiento de su empresa, la carga impositiva, la apertura de importaciones y la reforma laboral. “Yo fui exitoso siempre, esté el gobierno que esté, porque trabajé mucho”, sostuvo.
De peón de albañil a empresario
Canido recordó que comenzó a trabajar a los 13 años como peón de albañil en La Matanza, donde nació y vive hasta hoy. “Empecé siendo peón de albañil, siempre ahí en La Matanza”, relató.
Luego, junto a su hermano mayor, inició la distribución de cerveza Viert y vino Crespi, hace más de cinco décadas. “Mi hermano consiguió una distribución y arrancamos repartiendo en La Ferrere”, explicó.
Hace más de 20 años, fundó Manaos, empresa que hoy se convirtió en una de las principales marcas nacionales de bebidas.
Una fábrica líder a nivel mundial
El empresario aseguró que su planta en La Matanza es líder a nivel global en volumen de embotellado. “Como embotelladora única, mi planta es la número uno del mundo”, afirmó.
Según detalló, la fábrica produce un millón de packs diarios, equivalentes a seis millones de botellas por día. “Un pack son seis botellas de dos litros, imaginate el volumen”, explicó.
Reconoció que las multinacionales producen más en total por la variedad de formatos, pero aclaró: “En litros, somos el número uno”.
Crecimiento sostenido pese a la crisis
Consultado por el contexto económico, Canido afirmó que Manaos nunca dejó de crecer. “Yo arranqué con una sola línea de llenado y hoy tengo 15”, señaló.
Atribuyó ese crecimiento a varios factores. “Hay un poquito de todo: la calidad del producto, el precio y lo que aumentaron las marcas líderes”, sostuvo, y agregó: “El pueblo argentino ya adoptó Manaos para su canasta familiar”.
La industria argentina y la competencia externa
Canido reconoció que la industria local enfrenta serias dificultades para competir. “Tenemos una carga impositiva muy alta y así no se puede competir con empresas de afuera”, afirmó.
Recordó el cierre de fábricas históricas desde los años 90 y sostuvo que el problema no es reciente. “Este no es un problema de hoy, viene de arrastre”, señaló.
Apertura de importaciones y falta de protección
El fundador de Manaos advirtió sobre los riesgos de una apertura indiscriminada. “Si te abren todo y entra mercadería de afuera, algo tenés que inventar porque si no te vas a la B”, expresó.
También remarcó que nunca se sintió protegido por el Estado. “A mí nunca me cuidó nadie”, dijo, pese a generar más de 500 empleos directos y miles de puestos indirectos en todo el país.
Reforma laboral y empleo
Sobre la reforma laboral, Canido consideró que algunos puntos deben revisarse, aunque defendió los derechos adquiridos. “Los derechos de los obreros no se tienen que borrar”, afirmó.
Relató además un conflicto judicial con un ex empleado. “Trabajó 16 años conmigo y me demandó por un millón y medio de dólares”, contó, y explicó que el sistema actual “es un freno a la hora de contratar gente”.
Sin embargo, aclaró que no considera caro tener empleados. “El empleado no es lo más caro que tengo, es lo mejor que tengo”, concluyó.