21.09.2026 - 8:37 | Información General

Alergia al polen: por qué esta primavera puede durar más y cuáles son los síntomas

Las lluvias del final del invierno y las temperaturas cálidas favorecen el crecimiento de las plantas y una mayor producción de polen. Qué síntomas aparecen y cuándo consultar.

Alergia al polen: por qué esta primavera puede durar más y cuáles son los síntomas

La llegada de la primavera marca también el comienzo de los meses de mayor presencia de polen en el aire. En Buenos Aires, septiembre, octubre y noviembre concentran el período más crítico para las personas alérgicas, y las condiciones climáticas pueden favorecer una temporada más prolongada.


Las lluvias de fines del invierno, combinadas con temperaturas cálidas, estimulan el crecimiento y la actividad de las plantas, que producen mayores cantidades de polen. De esta manera, los picos de polinización pueden comenzar antes y extenderse durante más tiempo.


La médica otorrinolaringóloga Ana Cofré (M.N. 117.124 / M.P.R.N. 8815), directora del Centro Patagónico de Otorrinolaringología, señaló que la rinitis alérgica predomina entre adolescentes y adultos jóvenes, aunque también se observa en personas cada vez más pequeñas.


“Predomina en la adolescencia y adultos jóvenes, pero en los últimos años estamos observando cómo se inicia en edades cada vez más tempranas y se mantiene muchos más años”, advirtió.


De los estornudos a los problemas respiratorios


La alergia al polen puede comenzar con síntomas que muchas personas consideran menores: picazón en la nariz y los ojos, estornudos, lagrimeo, congestión nasal y mucosidad.


Sin embargo, en algunos pacientes el cuadro puede avanzar y afectar la vida cotidiana. “En algunos casos tos y asma. En algunos pacientes la intensidad de estos síntomas hace difícil su vida habitual afectando al sueño, a su trabajo o a sus actividades al aire libre y ejercicio”, explicó Cofré.


Cuando la rinitis alérgica no recibe tratamiento, también pueden aparecer broncoespasmo, agitación y tos seca o productiva. La contaminación ambiental puede agravar el cuadro y contribuir tanto a una mayor afectación de los bronquios como a una mayor producción de polen por parte de las plantas.


Por qué muchas personas no consultan


Uno de los problemas es que quienes padecen síntomas durante años pueden acostumbrarse a convivir con ellos y no considerarlos motivo suficiente para consultar a un especialista.


“La mayoría de las veces la gente no consulta; hay gente que viene al consultorio y me dice: ‘No, pero yo lo tengo hace 10 años a esto’, porque el síntoma no les genera una gravedad. La rinitis, la picazón, los estornudos no les generan una gravedad, entonces no consultan”, señaló la especialista.


Esa percepción puede ocultar un impacto sostenido sobre el descanso y la calidad de vida. Por eso, identificar el tipo de polen que desencadena la reacción y conocer su período de polinización resulta central para abordar el problema.


El estudio alergológico puede incluir la historia clínica, pruebas cutáneas y estudios en sangre para determinar cuáles son los pólenes responsables. Las evaluaciones pueden realizarse incluso durante la primavera.


En caso de realizar pruebas cutáneas, los antihistamínicos orales deben suspenderse algunos días antes. Los colirios y sprays nasales pueden continuar utilizándose, según la información aportada por la especialista.


Qué pólenes predominan en Buenos Aires


El plátano es uno de los principales responsables de las alergias durante esta época en Buenos Aires, aunque no es la única especie que libera polen durante estos meses.


También aparecen:



  • Fresno

  • Álamo

  • Tilo

  • Césped


“La mayoría de las personas que se afectan en esta época ya tienen un perfil alérgico innato”, indicó Cofré.


El riesgo de automedicarse


Frente a los primeros síntomas, muchas personas recurren directamente a la farmacia y compran medicamentos para la alergia sin una evaluación previa.


Cofré desaconsejó esa práctica cuando no existe una indicación médica. “Cuando lo hace el paciente sin tener idea no es recomendable porque puede meter la pata y generar más daño”, sostuvo.


La situación es diferente para quienes ya tienen un diagnóstico y cuentan con una indicación médica estructurada que contempla un tratamiento de rescate. Para el resto, la recomendación es realizar primero una consulta y definir luego el tratamiento adecuado.