La etapa final de la 35ª edición de los Juegos Bonaerenses comenzó este lunes en Mar del Plata con la participación de 30.000 deportistas y una cifra récord de 504.000 inscriptos en el conjunto de la competencia. Las finales se desarrollarán hasta el 23 de octubre, con propuestas deportivas y culturales para jóvenes, personas con discapacidad y trasplantadas, y personas mayores.
El programa cuenta con una inversión de $21.000 millones y la participación de representantes de 135 municipios bonaerenses, que competirán en más de 100 disciplinas.
Kicillof destacó el récord de participantes y cuestionó los recortes nacionales
Durante el acto de apertura, el gobernador Axel Kicillof vinculó la cantidad de inscriptos con la inversión de la Provincia y los municipios para sostener la competencia.
“Estamos muy felices de ver la alegría de los pibes y pibas que llegaron de toda la provincia para participar de esta etapa final de los Juegos Bonaerenses: este año alcanzamos un nuevo récord, con 504 mil inscriptos, un 12% más que el año pasado”, expresó.
El mandatario también contrastó la política deportiva provincial con las decisiones del Gobierno nacional. “Mientras el Gobierno nacional abandona el deporte, recorta un 70% los recursos destinados al sector y prácticamente hace desaparecer los Juegos Evita, nosotros seguimos invirtiendo para que cada vez más chicos y chicas puedan participar de estas actividades”, sostuvo.
En esa línea, advirtió sobre las dificultades económicas que atraviesan las familias para acceder a propuestas deportivas y culturales y afirmó que el Estado debe acompañarlas y garantizar esas oportunidades.
El impacto de las finales en Mar del Plata
El ministro de Desarrollo de la Comunidad bonaerense, Andrés Larroque, destacó la diversidad de participantes y el alcance de la competencia.
“Esta es la fiesta deportiva más grande del país que comparten personas con discapacidad, trasplantadas, jóvenes y adultos mayores de distintos puntos de la Provincia”, señaló.
Larroque también hizo hincapié en el movimiento económico que genera el encuentro en la ciudad anfitriona. “En este contexto económico tan complejo, este evento es además un impulso para el turismo, el comercio y la economía de la ciudad de Mar del Plata”, agregó.
Una política deportiva con 35 ediciones
Los Juegos Bonaerenses cumplen 35 ediciones ininterrumpidas y, según los datos difundidos por la organización, ya contaron con la participación de más de 20 millones de bonaerenses. La iniciativa combina competencias deportivas y actividades culturales, con el objetivo de ampliar el acceso a esas propuestas y promover la identidad local y provincial.
Al cerrar su intervención, Kicillof volvió a poner el foco en las oportunidades para los jóvenes: “Se habla mucho de los problemas de la juventud, pero acá vemos lo que pasa cuando hay inversión, organización y alternativas reales: miles de pibes y pibas que están felices, compitiendo y haciendo lo que más les gusta”.
El gobernador concluyó: “Para nosotros es fundamental defender y fortalecer esta política pública: los Juegos Bonaerenses representan para miles de jóvenes una experiencia que los acompaña toda la vida”.
Del acto participaron también el ministro de Desarrollo de la Comunidad, Andrés Larroque; el subsecretario de Deportes, Cristian Cardozo; el intendente de General Pueyrredón, Guillermo Montenegro; la ministra de Hábitat y Desarrollo Urbano, Silvina Batakis; la subsecretaria de Promoción Sociocultural, Lorena Riesgo; el senador bonaerense Jorge Paredi; el concejal Gustavo Pulti, además de intendentes e intendentas de la provincia.

