El impacto final de la suba varía según la cantidad de horas que la empleada trabaje: por caso, para quienes trabajen menos de 12 horas semanales, el pago total se irá a $176 (9,31% más); para quienes trabajan entre 12 y 16 horas, $252 (12,5%) y para quienes se desempeñan por más de 16 horas a la semana, se ubicará en $419 (37%).
Según lo dispuesto oficialmente, los incrementos regirán desde junio próximo para las mayores de 18 años, mientras que para los empleados de entre 16 y 18 años los aportes aumentarán hasta un 10 por ciento según las horas trabajadas.
Los montos a pagar integran aportes, contribuciones y la cuota de riesgos del trabajo, aclaró el Poder Ejecutivo.
La AFIP justificó el ajuste al señalar que “la necesidad de mantener el debido financiamiento del Sistema Nacional del Seguro de Salud y del Régimen Nacional de Obras Sociales, aconsejan adecuar el monto de las cotizaciones previsionales fijas a fin de garantizar el goce de las prestaciones al creciente número de sujetos que acceden a ellas”.
Además, recordó que el aumento queda establecido a partir de las horas semanales efectivamente trabajadas y la condición de los trabajadores —activo o jubilado—, por lo cual los empleadores deben ingresar mensualmente el monto que corresponda por cada uno de sus empleados.
