En los argumentos se indicó que "se torna imprescindible dictar una política tendiente a determinar el precio de los combustibles líquidos, evitando de esta manera que se produzcan desajustes en los montos que deban abonar los consumidores".
La medida, que regirá hasta octubre, mes en el se llevarán a cabo las elecciones legislativas de medio término, divide al país en seis regiones, atento los distintos costos del sector en cada una de ellas.
Ellas son Noroeste (Jujuy, Salta, La Rioja, Tucumán, Catamarca, y Santiago del Estero), Noreste (Formosa, Chaco, Misiones, Corrientes y Entre Ríos), Cuyo (San Juan, San Luis y Mendoza), Pampeana (Córdoba, Santa Fe y La Pampa), Patagónica (Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur) y la Buenos Aires y Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
"Es objetivo de este Gobierno promover el crecimiento homogéneo del país, asegurando un trato igualitario y equitativo a la población, y esta medida redundará en tal sentido", añadió la resolución en los considerandos.
Un día después de conocerse que YPF deberá importar 6 por ciento más de combustibles que el año anterior por el incendio parcial en su refinería de Ensenada, la norma estableció además que serán de aplicación los "procedimientos, recursos y prescripciones previstas en la Ley Nº 20.680", conocida como Ley de Abastecimiento.
En febrero pasado, el titular de la petrolera estatal, Miguel Galuccio, había descartado que YPF fuera afectada por un eventual congelamiento.
"Los aumentos van a seguir el rumbo normal que requiera la compañía y la industria", había dicho el directivo.

