El impuesto municipal es el equivalente al ABL porteño, es decir, el que se paga por el alumbrado, barrido y limpieza en cada comuna.
Las distintas jurisdicciones fundamentaron la suba en la necesidad de encarar mayores obras públicas, publicó el diario El Cronista.
Y agrega que varios distritos también justificaron el alza en los aumentos de los salarios de los empleados públicos.
A modo de ejemplo, el matutino precisa que en Lomas de Zamora, el incremento del impuesto municipal será del 36 por ciento.
En Ensenada, un 35%; en Ituzaingó 24%; en Morón; Ramos Mejía y Avellaneda 20%; y en La Matanza, un 11%, mientras que en San Fernando el alza será más ligera: 10 por ciento.
Las mayores subas se dan, no obstante, en las ciudades del interior provincial, donde en algunos casos el impuesto trepó hasta un 45 por ciento.
A este incremento, a su vez, debe adosarse el alza en el impuesto inmobiliario de un 20%, en promedio, que también comenzó a aplicarse con la primera cuota de enero, y ya fue comunicado a los contribuyentes.
