“Creo que en medio de la protesta eso se va a mencionar. Si no hay modificaciones en este rumbo económico, la CGT se ve obligada a levantar la confrontación”, expresó Schmid al ser consultado en radio Continental sobre la posibilidad de impulsar un paro general.
Ayer, tras una reunión de coordinación entre la Nación, la provincia de Buenos Aires y la Ciudad de Buenos Aires, Peña reiteró que el Gobierno “siempre” está abierto a dialogar con la CGT y aseguró que no existe “ninguna razón objetiva” para que la central obrera realice un paro.
“Hemos valorado, y no tengo ningún empacho en reiterarlo, la forma de este Gobierno, su actitud para el diálogo es un valor. Ahora, diálogo sin voluntad de cambio, puede llegar a ser una frustración”, señaló hoy Schmid.
El miembro del triunvirato admitió también que “no se cumplieron los compromisos que se habían gestado el año pasado, que permitió transitar un mes caliente como diciembre” como “el bono compensación, que en muchísimos lugares no se pagó, y el hecho de evitar despidos y suspensiones”, y sostuvo que “se quebró la confianza”.
Por último, Schmid negó que la marcha del próximo martes tenga una intencionalidad política, tal como afirmaron distintos funcionarios.
“El propio Gobierno, en la apertura de sesiones, parecía lanzado en campaña más que una revisión de lo actuado. El clima lo envuelve todo. Estamos lanzado una protesta en medio de un calendario electoral, por lo que puede haber interpretaciones desde distintos ángulos. Esas interpretaciones son imposible de eludir”, reconoció.
