El sondeo subrayó que “el último fin de semana largo del año tuvo un movimiento inédito de gente para esta época ya que 1,4 millones de turistas recorrieron los diferentes destinos del país”.
Así, el informe resaltó que se inyectaron ingresos por $2.911 millones en las economías regionales, lo cual “confirma la importancia que tienen los 'feriados puente' para las ciudades del interior, que encuentran a través del turismo una actividad dinamizadora del consumo, empleo y el ingreso”.
“Frente al año anterior, la cantidad de turistas que viajó creció considerablemente, aunque la estadía promedio de permanencia fue más baja y el consumo también”, enfatizó.
Según el relevamiento de CAME, “el gasto medio diario este año se ubicó en $630 por persona, sólo 28,5% mayor al de 2015, con una inflación que superó el 43%”.
A su vez, la estancia promedio según las cifras oficiales fue de 3,3 días; un 15,4% menor a los 3,9 días de duración media en alojamientos de la temporada pasada.
En 40 ciudades del país los comercios vinculados con el turismo de los puntos receptivos reportaron, en promedio, una caída de 5% en las ventas frente al mismo fin de semana de 2015.
“Eso se explica porque si bien más gente viajó, la estadía fue más corta y se gastó menos”, analizó CAME.
El estudio destacó la importante cantidad de turistas en la Costa y estimó que, en general, “las buenas condiciones climáticas y el calor orientaron a las familias a pasar el fin de semana en lugares con mar, lagos, lagunas, ríos, y termas”.
Calculó, de ese modo, que la “mitad de los turistas eligieron ciudades de la Provincia de Buenos Aires o el Litoral”.
“Muchos destinos prepararon promociones de alojamiento y gastronomía que incidieron en las decisiones de viajes”, puntualizó el sondeo.
Durante el año fueron ocho los fines de semana largos en los que 9,8 millones de viajantes recorrieron el país, lo cual generó gastos directos por $18.180 millones en las ciudades receptivas.

