La “superación del umbral de alerta por contaminación con partículas”, es decir una concentración superior a 80 microgramos/m3 de partículas finas en el aire, se produce desde hace una semana y se prolongará el jueves, según Airparif.
El jueves 1 de diciembre fue la jornada récord de contaminación, con concentraciones máximas de 146 microgramos/m3.
Por cuarta vez en 20 años, las autoridades francesas impusieron el martes y el miércoles un dispositivo de tráfico alternado en París y sus alrededores, para intentar luchar contra la contaminación.
Los vehículos con matrículas pares pudieron circular el martes, y las impares el miércoles, además de los automóviles con al menos tres ocupantes y los que tienen alguna derogación.
Entre otras medidas adoptadas en París y su región figuran la gratuidad de los transportes públicos, limitaciones de velocidad en los grandes ejes viales y la prohibición para los camiones de transitar por la capital.
La contaminación también afectó el martes a las ciudades de Lyon (centro-este), y las regiones cercanas de Chambéry y Annecy.
Las partículas finas son especialmente nocivas para la salud. Pueden generar cánceres, asma, alergias o enfermedades respiratorias o cardiovasculares. El dióxido de nitrógeno, emitido sobre todo por motores diésel, provoca asma y afecciones pulmonares en los niños. AFP-NA
