El lote, que tiene una superficie de 2 mil metros cuadrados, tiene valor de 300 mil dólares y la vivienda en su totalidad unos 680 mil dólares, según consta en la causa judicial.
Tan sólo el muelle que tenía salido al Río Luján tenía un costo según la tasación oficial de 10.000 dólares, y la vivienda tenía una piscina también con un coste similar.
Según declaró López, él pagaba 17 mil pesos por el alquiler de la propiedad pero los tasadores lo fijaron en 3.500 dólares.
Para atribuirle a López la propiedad de la mansión -que se adjudicaba a los empresarios Andrés Galera y Ernesto Gutiérrez-, el magistrado tomó en cuenta la semejanza entre las fachadas de sus domicilios en Río Gallegos y en Tigre.
Fue determinante para ello el testimonio del arquitecto Federico Curcio, quien aseguró que diseñó de esa manera la residencia por pedido de la esposa del exfuncionario.

