La difusora del SMN Cindy Fernández definió a este particular invierno en el que creció cerca de un cien por ciento el consumo de energía para calefacción como una “fase neutral” y “de transición entre los fenómenos de El Niño y La Niña”.
En tanto, el meteorólogo Mauricio Saldívar advirtió que se está “en presencia de un período extraordinario y que “el frío se siente más porque en los dos últimos inviernos las temperaturas habían sido más altas”
La persistencia de bajas temperaturas obedece a un centro de alta presión en el sur de las Patagonia, que bloquea las masas de aire que llegan del oeste.
Fernández sostuvo que “como encuentran el obstáculo del centro de alta presión, esas masas de aire se desvían por los vientos hacia la región de Centro y Norte del país, y siguen hasta alcanzar Capital”.
En cuanto a ese particular centro de alta presión, Carolina Vera, del Centro de Investigaciones del Mar y la Atmósfera del Conicet y la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA, señaló una serie de factores.
“Desde abril a mayo, se produjo una influencia del fenómeno de El Niño sobre la circulación atmosférica del Océano Pacífico Sur; desde abril en adelante, hubo condiciones anormalmente cálidas de las aguas del Océano Indico tropical Este, al oeste de la costa australiana; y hubo cambios en la circulación atmosférica sobre y alrededor de la Antártida”, sostuvo.
El Niño, un fenómeno definido como un calentamiento superficial de las aguas del Pacífico ecuatorial que provoca una serie de fenómenos globales como fuertes lluvias en el litoral argentino que determinaron las últimas inundaciones en la región, tiene su contracara en La Niña, que empieza con enfriamiento en el mismo sector océanico, y determina veranos secos en la región descripta.

