Todo sucedió el miércoles cerca del mediodía en Besares al 3000. Los asaltantes amenazaron a la mujer dedicada a la limpieza del edificio, a la que ataron con precintos y la dejaron en la sala de máquinas del inmueble.
Los delincuentes le preguntaron a la víctima a qué hora llegaban los ocupantes de los departamentos y luego empezaron a recorrer los distintos pisos.
Horas más tarde, la empleada logró escapar de sus ataduras y alejarse del cuarto, pero uno de los ladrones la recapturó.
Sin embargo, la mujer volvió a liberarse y escapó por la calle Besares para pedir ayuda, cuando se cruzó con un patrullero.
Una vez que intervinieron en el caso agentes de la comisaría 35 de la Policía Federal, lograron detener a los delincuentes cuando estaban en el palier del edificio y liberaron a una segunda víctima, una vecina que también había sido asaltada y atada cuando ingresaba a su departamento del tercer piso.
Los efectivos incautaron una pistola calibre 22, guantes y precintos plásticos, así como 12 mil pesos que le habían robado a la vecina del tercer piso.
La mujer, llamada Débora, relató que fue sorprendida cuando bajó del ascensor por dos hombres que le taparon la boca y la empujaron al interior de su domicilio.
“Le di lo poco que tenía, pero querían más plata y preguntaban por la caja fuerte. Les dije que no tenía y que andaban patrulleros por la zona. No me hice la canchera para nada, pero quería que se vayan”, relató la vecina a la prensa.
