La víctima fue identificada como Cynthia Verónica Laudonio, de 25 años, que trabajaba de peluquera.
El nene y las dos menores, de 8 y 10 años, se encontraban en la casa en el momento en que se produjo el sangriento crimen.
La mujer dormía en su casa cuando su expareja ingresó a la vivienda y la atacó con un cuchillo.
Fue la mayor de las chicas quien avisó al padre de la víctima que el hombre apuñaló a la madre.
Según trascendió, el hombre primero le dio una puñalada en el cuello y la mujer alcanzó a correr hacia el baño, donde la terminó de acuchillar.
Posteriormente, el presunto homicida se dio a la fuga, pero horas más tarde fue detenido por personal de la policía Bonaerense en la ciudad balnearia de Mar de Ajó y este lunes será indagado por la fiscal de la causa, Valeria Courtade, quien le imputa el delito de “homicidio calificado por violencia de género y por causar sufrimiento”, informaron fuentes judiciales.
El atacante fue identificado como Cristian Halliú, de 37 años, y al momento de ser apresado se ocultaba en la casa de un abuelo.
Graciela, la madre de la víctima, aseguró que el hombre “tenía restricción y denuncias”, para luego agregar que “no se tenía que acercar”.
La mujer mencionó que una de las chicas llamó al abuelo y le dijo que el hombre le estaba pegando a la madre y que estaba toda ensangrentada.
“Cuando llegó estaba agonizando. Fueron 17 puñaladas”, aseguró la mujer.
En tanto, Roberto, padre de la víctima, aseguró: “Estuvieron muy poco tiempo juntos. Estaba obsesionado con ella y mi hija no quería saber nada con él”.
“El 22 de febrero fue la última denuncia que hicimos por amenazas. Le decía que si no estaba con ella no iba a estar con nadie”, dijo.
Asimismo, Antonio, cuñado de la víctima, fue uno de los primeros en arribar al lugar y mencionó que cuando llegaron ya no había forma de salvar a la víctima.
