"La gravedad de los hechos exige una contundente intervención judicial y de las autoridades del Ministerio de Seguridad Bonaerense, para salvaguardar la integridad de las víctimas e investigar a fondo las responsabilidades policiales en todas sus jerarquías", se señala en el comunicado.
La mujeres que realizaron la denuncia este jueves tienen entre 20 y 30 años y permanecían alojadas en una celda de 3 x 4 metros con sólo dos camas de cemento y un baño que se tapa de manera recurrente.
Además, las detenidas dormían en el piso sobre colchones que sus familiares les habían traído; no tenían acceso a cuidados médicos de ningún tipo ni recibían alimentos; y permanecían encerradas las 24 horas.
Un equipo del Comité contra la Tortura de la CPM inspeccionó el lugar e intervino para garantizar un rápido traslado que permita salvaguardar la integridad de las mujeres.
Al ingresar a la celda donde permanecían detenidas, se percibió rápidamente un clima de hostigamiento y violencia que las obligaba a permanecer en silencio.
Las mujeres además reconocieron estar amenazadas por los victimarios, y al momento de la entrevista, presentaban síntomas de estrés post traumático: episodios de llanto, temblores, imposibilidad de sostener la mirada.
La inspección realizada habilitó la rápida intervención de la Fiscalía de Brandsen que constató las graves condiciones de detención y el riesgo que implicaba la permanencia en el lugar.
Luego, el Juzgado de Garantías Nº 1 de La Plata, en articulación con la Secretaría de Política Criminal del Ministerio de Justicia de la provincia de Buenos Aires y la Secretaría de Derechos Humanos, dispuso el traslado de las mujeres a la Alcaidía Nº 3 de La Plata.
Este viernes, todas prestaron declaración en la Fiscalía Nº 7 a cargo de la fiscal Virginia Bravo.
