Así, en dos días, la desvalorización bursátil del líder mundial de la venta de automóviles alcanzó el 35% respecto al cierre del viernes, cuando se desató el vendaval.
El caso fue destapado en Estados Unidos, que este martes anunció la apertura de una investigación penal.
“Alrededor de 11 millones de vehículos en todo el mundo fueron equipados” con un programa informático diseñado para falsear los resultados de los controles de polución, admitió la compañía en un comunicado.
“Nuevas investigaciones internas han demostrado que ese software se había instalado en otros vehículos diésel del grupo”, apuntó. Eso podría indicar que softwares fraudulentos detectados en modelos de las marcas VW y Audi en Estados Unidos podrían estar presentes en otras insignias de la casa matriz, que cuenta entre sus pertenencias nombres como Seat, Skoda o Porsche.
Volkswagen anunció además haber aprovisionado 6.500 millones de euros en el tercer trimestre del año para enfrentar las primeras consecuencias del caso, lo cual la llevará a “ajustar sus metas de beneficios de 2015”.
El presidente de Volkswagen, Martin Winterkorn, se declaró el martes “profundamente apesadumbrado” por “la falta” cometida por la empresa.
“Estoy profundamente apesadumbrado por haber defraudado la confianza de la gente. Presento mis más sinceras disculpas a nuestros clientes, a las autoridades y a la opinión pública por esta falta”, declaró el ejecutivo en un video.
Las “irregularidades (...) contradicen todos nuestros valores”, agregó, prometiendo una investigación “rápida, total y transparente” sobre lo ocurrido. Según el diario Handelsblatt, Winterkorn tendrá que rendir cuentas de la situación en una reunión de una parte del Consejo de
Vigilancia prevista para el miércoles.
En principio, el viernes próximo, Volkswagen tenía previsto prolongar el mandato de Winterkorn hasta finales de 2018, aunque según analistas el escándalo pone todo en duda. AFP-NA
