El departamento (provincia) de Durazno (centro) es el más afectado y concentra la enorme mayoría de los damnificados.
Los daños a campos, ganado, producción agropecuaria y bienes muebles en general son importantes pero no hay montos cuantificados hasta el momento.
Las precipitaciones hicieron subir los ríos Olimar, Yí y Uruguay por encima del nivel definido como de seguridad y provocaron inundaciones en distintos departamentos del país.
Una docena de rutas nacionales registran cortes en algunos de sus tramos.
Uruguay pasó de una sequía que llevó a las autoridades a limitar a fines de julio el uso de agua potable, a un alto volumen de lluvias durante dos semanas. AFP-NA
