“La prioridad más grande” de las autoridades son Washington y Idaho, donde queman 18 y 15 incendios respectivamente.
Desde principios de año han ardido 2,9 millones de hectáreas en Estados Unidos, una cifra récord desde los últimos 20 años.
El noroeste del país se ha llevado la peor parte, principalmente por el nivel récord de pocas precipitaciones registrado desde 2013.
California, de su lado, afronta desde hace cuatro años una sequía histórica, agravada por las altas temperaturas del verano boreal, que han favorecido la propagación de los incendios.
Precisamente, el Pentágono confirmó el martes que 200 soldados se unirán en la lucha contra los incendios que arrasan el territorio californiano, al sobrepasar las capacidades de las autoridades locales.
Los gobiernos de Canadá y Australia también están negociando con el NIFC el envío de personal para apoyar las tareas de extinción.
