La obra tiene doble función: además de retener el agua de la lluvia, el lugar se usará como un pequeño estadio de fútbol. Se trata de uno de los 15 reservorios en funcionamiento. En San Isidro, próximamente habrá 25; y entre todos captarán 300 millones de litros de agua de lluvia para evitar inundaciones en calles y barrios.
El secretario de Obras Públicas, Federico García, señaló que las tareas recientes realizadas en el reservorio consistieron en pintura de rejas y cerco perimetral; pintura de mampostería de cancha; colocación y pintura de barandas; sellado de tribunas.
Además; colocación de nuevas columnas y artefactos de iluminación para cancha Nº1 y 2, con nuevos tendidos y tableros seccionales; construcción de sendas de acceso a tribunas en cabecera de la cancha y rampas; provisión y colocación de rejas de desagüe en reservorio.


